Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    11.08.2011

    ¿Se acerca una nueva crisis de los alimentos?

    No soy economista, pero necesito manifestar que la actual inestabilidad financiera mundial provocará un alza en los alimentos similar o quizás mayor que la vivida durante la crisis de los alimentos de 2008, que en Chile pasó casi inadvertida pero que en el resto del mundo se cobró miles de muertes por hambre.

    Hoy Chile no es el mismo de 2008, cuando el kilo de arroz sobrepasó los $1000 y la gente los pagó en silencio, pues ahora estoy seguro que no soportaremos que se nos diga simplemente “el mercado se autorregulará”. No, el Chile de hoy saldrá a las calles a exigir una respuesta responsable con la vida y salud de los ciudadanos, y no solo con la robustez de los mercados, al igual como ocurrió en 2008 en varios países latinoamericanos que no tenían los ahorros con que contaba nuestro país y sufrieron el rigor de la crisis.

    La FAO viene alertando desde enero de este año respecto al alza sostenida en el precio de los alimentos en el mundo entero, debido a una confabulación de factores como los resabios de la crisis subprime, la incrementada inestabilidad en un medio oriente que hoy quiere democracia, y el cambio climático.

    Por todos es sabido que la economía mundial no ha sido la misma desde 2008, cuando ya no fue posible ocultar el debilitamiento financiero de Estados Unidos, y el gigante cayó estrepitosamente sobre sus ciudadanos de clase media que no pudieron pagar sus créditos hipotecarios e hicieron quebrar a varias empresas importantes, comprometiendo la bolsa nacional y con ella las bolsas mundiales. Como los alimentos estaban particularmente expuestos a los vientos del mercado en ese momento debido a que varios países tenían en desarrollo políticas de generación de biocombustibles a partir del maíz y la soya, estas turbulencias financieras terminaron por disparar el precio de los alimentos en el mundo a niveles en torno al 250% del precio histórico. Los precios luego bajaron pero nunca volvieron (ni volverán) a los niveles de antes de 2008. Ahora con un USA débil y enfermo y con las economías europeas en precaria situación, los mercados no mejorarán en el mediano plazo. Es ahora China con su brutal crecimiento, quien mantiene en movimiento las economías mundiales, y nosotros somos uno de sus proveedores.

    Ahora bien, respecto a medio oriente, nuestros amigos dueños de la mayoría del petróleo quieren democracia y libre mercado, y está bien que ellos tengan opinión y aspiraciones pero la agitación social ha elevado el precio del oro negro y con él, también el de los alimentos, y no sabemos cuánto durarán o cuáles serán los alcances de estas revelaciones populares.

    Pero hay un tercer factor: el cambio climático. A estas alturas todos sabemos que la temperatura mundial ha aumentado poco más de 2ºC en las últimas décadas, y seguirá aumentando mucho más. Pues bien, existe el llamado “umbral climático” que es la barrera que define si un cultivo es viable en un territorio o no. Durante los próximos años vastos territorios del mundo cruzarán sus umbrales climáticos para varios cultivos, y entre ellos hay territorios en África, India y América Latina. Esto significa que en determinadas zonas, los cultivos se verán severamente afectados al aumentar la temperatura y disminuir el periodo de siembra y crecimiento, haciéndolos inviables.

    Hay algunas soluciones y paliativos para este problema. Lo recomendado es la adaptación. Cuando el maíz ya no se esté dando bien, habrá que probar un maíz más seco o trigo u otro cultivo que se adapte mejor a las nuevas condiciones. En América Latina hay experiencia milenaria en cultivos y hay estructuras políticas que ayudarán, pero en África e India la situación será más compleja, según los investigadores del Programa de Investigación sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS, por sus siglas en inglés).

    Hay otros factores que he dejado fuera para no extenderme demasiado. Quien lo desee puede consultar la columna referente a las abejas y la seguridad alimentaria, en este mismo blog.

    De modo que en adelante, el precio de los alimentos seguirá aumentando sostenidamente, ya sea por la especulación financiera o por el cambio climático o incluso por la disminución de las abejas en el mundo. Yo, como ciudadano informado, lo tendré en cuenta. Estoy seguro que usted también.