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    29.02.2012

    Nuevas superbacterias amenazan nuestra salud

    Hace un tiempo visité el patio de comidas del Mall de Temuco. Mientras las dependientes me atendían utilizando cubre pelo pude ver cómo los cocineros utilizaban sus guantes y mascarillas como corresponde, pero de pronto entró en el local un señor en ropa de calle, sin ninguno de los implementos y se paseó por todo el local, incluyendo la cocina.

    Alarmado le hice ver a la dependiente que eso era incorrecto pero ella me respondió que él era el dueño y mediante un gesto me hizo entender que no podía hacer nada. Yo pensé: otra vez ¡Viva Chile!

    Pues bien, la higiene en la manipulación de alimentos ha mejorado mucho en los últimos 20 años. Antes se regaban las hortalizas con aguas servidas, se vendía carne envuelta en papel de diario y los vendedores manipulaban alimentos y dinero al mismo tiempo. Hoy todo esto sigue ocurriendo pero en mucho menor escala y además tenemos conciencia de que no está bien.

    No obstante al avance en higiene de alimentos, hoy se siguen presentando intoxicaciones con cierta regularidad, encabezando la lista la Salmonella. Ésta bacteria está presente en el lado externo de la cáscara de los huevos se pasa con facilidad a cualquier preparación de huevo, pero es destruida por una buena cocción así que no hay nada que temer para quienes consumen huevos cocidos, pero quienes preparan mayonesa casera o comen huevos a la copa, teman y tiemblen.

    La bacteria que sigue en la lista es el Estafilococo aureo que está presente en el pelo, uñas y piel de un cuarto de la población, pero no provocan daños. El problema viene cuando logran ingresar al cuerpo por medio de una herida, un tatuaje o un dispositivo médico como una sonda. Entonces, pueden provocar enfermedades desde leves hasta mortales que responden al tratamiento con antibióticos. Pero hoy eso está cambiando.

    Durante años la industria de la carne ha inmunizado al ganado con distintos antibióticos y desde 1960 se han visto serias consecuencias pues el Estafilococo aureo logró desarrollar en ellos una variedad resistente a antibióticos y capaz de pasarse al ser humano, que ha sido denominada SARM (Staphilococcus aureus Resistente a la Meticilina). Hoy se registran en todo el mundo brotes de esta nueva superbacteria que se está  distribuyendo en el ambiente y mezclando con las otras variedades de Estafilococo, de modo tal que hoy aproximadamente el 2% de la población es portadora de SARM. El problema con esta variedad es que cuando provoque una infección, no será posible tratarla con el antibiótico acostumbrado y por tanto el tratamiento será más complejo y difícil.

    Teniendo conciencia de que esta bacteria ya está presente en todas partes, aunque aún no es abundante, vale la pena ser riguroso en las medidas de higiene en la preparación y manipulación de alimentos, así como en otras medidas de higiene como no compartir cosas de baño con grupos (los deportistas por ejemplo). Se deben mantener las heridas desinfectadas y cubiertas, evitar contacto con heridas y vendajes de otras personas, lavarse las manos con soluciones a base de alcohol como alcohol gel, limpiar también con esta solución los implementos deportivos compartidos, evitar piscinas o hidromasajes donde sospeche que hay personas con heridas y evitar los tatuajes.

    Esta bacteria no nació resistente a la meticilina, sino que el abuso de los antibióticos por parte de la industria ganadera para rentabilizar aún más su producción, provocó su aparición. Este es otro de los desastres provocados simplemente por la irresponsabilidad de la industria que nunca tendrán un culpable tras las rejas.

    El uso de antibióticos es bueno como tratamiento de enfermedades, pero si se utiliza de forma preventiva, solo lograremos que las bacterias se acostumbren a ellos y creen variedades resistentes que tarde o temprano no podremos combatir con ninguno de nuestros medicamentos, y entonces llegará una nueva epidemia que diezmará a la población humana, tal como en siglos anteriores, pero esta vez no será por que no tengamos la tecnología para combatirla, sino por que revelamos nuestro arsenal ante el enemigo para alardear de nuestro poder de controlar la naturaleza y obtener groseras ganancias con ello.