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02.06.2015

Hay días que son declaradamente malos, donde uno se levanta tarde, se te olvidan las cosas importantes en la casa, el calefont pasa horas encendido por accidente, se te pierde el celular o te roban plata del cajero por dejar la tarjeta adentro. Si a eso le sumamos que la mayoría de las personas anda en una frecuencia agresiva haciendo sus trámites y que en todas partes atienden pésimo, llegamos arrastrándonos a la hora de almuerzo, sin ganas de volver a intentar salir en la tarde. No sé por qué generalmente esos días se llaman lunes

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20.05.2015

Hoy caminando por la calle me encontré con una profesora de castellano que me fomentó muchísimo el amor por las letras en una época difícil de rebeldía y abulia: la adolescencia. Sin importarle mi flojera, Norka Vera me tuvo paciencia y reconoció en mí cierto talento oculto que se empeñó en rescatar

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11.05.2015

Resulta que cuando éramos chicos no todo el mundo tenía cable y la programación del fin de semana era particularmente aburrida, eso ya te daba susto porque la rutina cambiaba y algo feo se acercaba. Uno sabía que el domingo era eterno, que generalmente los amigos del barrio se iban, desaparecían sin avisar para ir a almorzar a casas de tíos o abuelos, el pasaje estaba desierto, los adultos que nos cuidaban dormían siesta y el uniforme planchado y colgado desde las cuatro de la tarde nos recordaba que se avecinaba otra semana de tareas, plátanos aplastados en la mochila y rodillas peladas

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27.04.2015

Al momento del registro me habían entregado una carpeta que contenía un block de notas y un simpático lápiz de tinta que me servirían para aplacar un impulso que sobrevenía a raudales. Cuando salí nuevamente me di cuenta de que la misma música que había escuchado al interior del baño sonaba en todo el hotel pero con una frecuencia extremadamente baja, la acústica de los servicios sanitarios la hacía mucho más intensa

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13.04.2015

Estaba mirando hacia arriba cuando el sonido de un motor me hizo bajar la mirada hacia la calle, fue ahí cuando lo vi. Un hombre que vestía igual que la mujer dio vueltas en un automóvil oscuro por toda la plaza, tres en total. Era el único vehículo que transitaba a esa hora. Ella lo miraba detenidamente, durante el transcurso de su recorrido, hasta que se perdió en dirección a la costanera

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02.02.2015

Me comprometo con ustedes a que a mi regreso iremos desenmarañando algunos misterios absurdos de esta ciudad que pasa desapercibida en su ámbito esotérico y oscurantista. Eso, si es que regreso con vida, pero si muero, volveré a Eerie (Valdivia) a hacer sus vidas miserables

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19.01.2015

Hace algún tiempo, a fines del año pasado, comentábamos en una mesa de diálogo qué es lo que retiene e hipnotiza a la gente en esta ciudad mágica, qué estimula los procesos creativos al punto de convertirnos en un sitio inspirador. Porque algo tiene Valdivia que encanta a los turistas, pero también conmueve a los artistas y estimula a las mentes brillantes

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12.01.2015

Es verdad que casi no tenemos días soleados durante el año en Valdivia y este verano ha sido bastante rarito. Antes de navidad llovió bastante y el ambiente estaba húmedo, uno salía al centro y el aire no tenía nada que envidiarle al nordeste de Brasil o ciudad de Panamá, la ropa se pegoteaba al cuerpo, andaban todos idiotas comprando, las calles principales llenas, etc. Así comenzamos las vacaciones

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