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    29.08.2011

    Torres gigantes en la península de Lacuy

    Estimad@s lectores, en esta oportunidad conversaremos de la reciente aprobación del Parque eólico de Ancud a la empresa Ecopower.

     

    No mencionaremos las características técnicas y económicas del mismo, ya que han sido ampliamente difundidas, promocionadas, como queriéndonos convencer que Toda esa información de millones de dólares fuera suficiente a la hora de inundar el borde costero de una parte hermosa y vital para nuestro presente y futuro turístico.

    En esta ocasión nos centraremos en el proceso llevado a cabo, especialmente en lo referente a consultas ciudadanas, respeto a las personas que habitan en el sector y consideración del convenio 169 de la OIT sobre los derechos de las comunidades indígenas, convenio firmado por Chile.

    A pesar de que la ley respecto a este tipo de proyectos energéticos, no solicita un estudio de impacto ambiental y con ello tampoco llevar a cabo las consultas ciudadanas correspondientes, creemos que en esta ocasión debió hacerse. Principalmente basados en que hay gente que habita el lugar, hay grupos que se oponen a la intervención grosera de torres gigantes al borde de lugares prístinos, hermosos y hábitat de innumerables especies de Vida, flora y fauna. Mencionar también, que es fundamental que las autoridades cumplan los acuerdos que contraen con las personas involucradas en el tema y que eso debiera ser siempre, en toda ocasión.

    Recordaremos entonces, que el intendente Montes dio su palabra en Ancud, en presencia de mucha gente, sobre llevar a cabo las consultas ciudadanas correspondientes y de respetar el marco jurídico respecto a las comunidades indígenas, pueblo williche que habita y tiene lugares sagrados, pasados a llevar por estos inversionistas.

    El convenio 169 de la OIT (organización Internacional del Trabajo), ratificado por el gobierno de Chile en el año 2008, de manera unánime y sin ninguna interpretación, y que está en aplicación desde el 15 de septiembre del 2009, establece un marco legal de protección de los pueblos tribales e indígenas en países independientes y fija normas especiales aplicables a las etnias en diversos ámbitos, tales como el laboral, el educacional, de salud y de procedimiento judicial, entre otros; lo que significa reconocerles derechos políticos, participación en el Congreso, en las municipalidades y gobiernos regionales, derechos consuetudinarios a tierras, territorios y recursos naturales, consagrando el principio de la no discriminación. ¿En cuánto al tema del parque eólico? El convenio da derecho a las comunidades indígenas a ser consultadas en toda medida legislativa que les afecte, y ante todo proyecto que involucre las tierras donde ancestralmente han vivido y ocupan actualmente.

    Entonces, ¿Qué ha sucedido en este caso? En este caso, donde la ubicación de las torres gigantes afecta directamente a 3 comunidades williches y al menos 18 sitios arqueológicos, de carácter sagrado para su cultura, al menos se ha violado el tratado mencionado y al menos se le ha faltado el respeto a la gente de la comuna de Ancud. No es posible que las autoridades regionales desconozcan este tipo de acuerdos, ratificados en ambas cámaras y por el gobierno, es decir, ya parte de la normativa legal oficial del país. No es posible que las autoridades regionales desconozcan los compromisos al comprometer mecanismos que luego no aplican y simplemente concretan la jornada de aprobación del proyecto. Tampoco es posible que llenen de torres gigantes el borde costero de un lugar como la península de Lacuy, lugar estratégico de ecoturismo y turismo de intereses especiales, fundamentales vías de desarrollo, quizás las únicas, para la comuna de Ancud y la isla mágica de Chiloé.

    Que sucederá ahora? La comunidad chilota se está organizando y están evaluando las medidas que vendrán, entre ellas, ya se mencionan recursos de protección y manifestaciones ciudadanas.

    Estos son tiempos especiales, distintos, tiempos para sembrar semillas de una nueva manera de relacionarnos y convivir con la Vida Toda. Si las autoridades políticas no quieren darse cuenta, no quieren ver, seguramente pagarán los costos en las siguientes elecciones. No nos sorprendería que así fuese. Los jóvenes por la educación nos están dando esas señales. Es Hora del Ahora!!! Tiempo de poner las cosas en su justo lugar!!! Vamos Chilwe!!!