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    27.12.2013

    Al CDF no le gusta el norte

    cdf
    (Por Jorge Cabezas)

    Se repite la lógica: los equipos del norte de Chile serán los menos transmitidos por el CDF durante el Clausura 2013-2014 (Cobreloa, solo 10 de los 17 partidos). ¿La explicación? Supongo que la misma de siempre, el criterio económico. ¿Qué pasó con la promesa de transmitir- íntegramente- todos los partidos de la fecha? Nada, palabras que nuevamente se las llevó el viento.

    Hasta que el dinero esté por sobre el criterio deportivo, no podremos hablar nunca de la profesionalización de la actividad futbolística local. Los intereses de privados siguen estando por sobre el bien común, representado por los abonados del CDF a lo largo de todo el país, que nuevamente se ven restringidos a ver a los mismos equipos de siempre, manteniendo una muralla informativa que fomenta el desconocimiento respecto a la realidad de los equipos que están lejos del centro de país.

    El centralismo informativo se vive y tiene consecuencias en distintos niveles. En materia económica, las entradas por concepto publicitario son una clara demostración. No es lo mismo para una empresa, auspiciar a un equipo trasmitido semana a semana, a otro que solo lo transmiten dos veces al mes. Lo mismo pasa en materia de transferencias. Para Cobresal, Iquique y nuestro Cobreloa, los equipos menos transmitidos, el exportar jugadores al extranjero es imposible, claro, la visibilidad masiva es menor. ¿En que repercute eso? Equipos de regiones que deben desprenderse de sus mejores figuras y enviarlas a Santiago para que tengan mejor “vitrina”. Así funciona el negocio del fútbol actual. El mercado por sobre la competencia en igualdad de condiciones. En momentos en que en el país se habla de la urgencia de atacar las bases de la desigualdad de la actual modelo de desarrollo, el fútbol es un ejemplo claro de una realidad que marcha en sentido contrario.

    La televisión es el medio de comunicación social más potente en nuestra sociedad, lo que influye también en la definición de afectos de los hinchas. No es raro ver hoy en las ciudades del norte, más niños con la polera del Barcelona o del Real Madrid, que con camisetas de Cobreloa, Iquique y Cobresal. Esa es otra repercusión de esta exclusión mediática. Lo mismo pasa en nuestras regiones. Niños de Colo-Colo y de la U, por sobre aquellos hinchas del equipo de su ciudad o de algún otro equipo de provincia