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    24.10.2013

    Cobreloa: Del cielo a la tierra

    cobreloa
    (Por Cristian Segovia Paredes)

    Después de un invicto histórico, el optimismo en la tienda naranja era total. La alegría nos embargaba por completo, y al fin parecía que bajaríamos la esquiva novena estrella. Pero no, nos emborrachamos de gloria antes de tiempo, nos emborrachamos y perdimos el rumbo.

    Pero los hinchas no somos los únicos que nos emborrachamos, también los medios, dirigentes y plantel. Tras caer a tierra en el traspié contra Palestino, nada volvió a ser igual, hoy estamos en ese estado que viene después de la borrachera, el despertar de la fantasía de Baco y llegar a la triste realidad.

    Un plantel que se sabía corto, con refuerzos que no dieron el ancho, con un desgaste provocado por la mala gestión de los dirigentes que demoraron demasiado en tener listo el miniestadio en Calama y que cuando lo tuvieron ni siquiera lo bautizaron con un nombre decente, sino uno que divide y lo abanderiza con un sector de la dirigencia: La Madriguera. El dirigente Abraham Pérez ya anunció el cambio de nombre del estadio y pronto se vienen las elecciones para que volvamos una vez más a la realidad de este circo que es la dirigencia de Cobreloa.

    Hoy los borrachos son otros, los archirrivales, que por ganar con un gol en offside y contra un Cobreloa con serios problemas internos ya se sienten listos para ser campeones. Pero no hablaré de ellos, ni del duelo del domingo, porque con las últimas lineas ya he evidenciado suficiente el porqué de este bajón futbolístico.

    Las sonrisas aún no regresan. Ya son cuatro derrotas consecutivas (con Cobresal se empató, pero igual quedamos eliminados de Copa Chile, por lo que es claramente una derrota) y esto puede revertirse ante uno de los rivales más débiles del campeonato como lo es Unión La Calera. Ya veremos.

    Sin embargo, aún quedan borrachos en Cobreloa, pero no de gozo, sino que de poder y egoísmo. Aquellos borrachos de venganza que han dividido un camarín para su beneficio personal, otros que han dividido a la hinchada para sacar provechos políticos, y los peores, lo borrachos de poder e idolatría que no han sido capaces de reconocer la nefasta gestión futbolística que han llevado a cabo.

    Mención aparte merecen aquellos dirigentes que se las dan de DT y cuestionan públicamente al mejor Preparador Físico de Chile, John Armijo, quien ya está molesto de que se entrometan en su trabajo y lo critiquen abiertamente sin fundamento alguno. ¿Sabrá este dirigente que Armijo es el pilar en común entre la gran campaña de Figueroa y García? Sinceramente, mientras estén los borrachos en el club, Cobreloa seguirá de tumbo en tumbo sin un rumbo fijo.