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    12.02.2014

    Jorge García y el precio de sus errores

    cobreloa
    (Por Jorge Cabezas)

    No conozco mayormente a Jorge García, pero me parece un tipo bien intencionado, honesto y trabajador. Por lo mismo, y apoyado en sus buenos resultados iniciales, respaldé su continuidad para el Clausura 2014, justificando esta permanencia, en la mantención de las piezas claves del equipo (Reynoso, Droguett, Vásquez y Lezcano) además de la contratación de refuerzos de buen nivel en los puestos débiles del equipo, como era el caso de la delantera. Nada de eso pasó. Sumado a estos factores, el periodo entre torneos era muy acotado, por lo que conseguir el concurso de un DT de probada categoría se hacía imposible, más considerando el poder de gestión de la dirigencia que es igual a 0, nulo.

    Lo que le está pasando al “Chicho” García me recuerda al último periodo de Claudio Borghi en la selección chilena. Un equipo perdido en la cancha, resultados irregulares y la autopercepción exagerada del DT, respecto a adversarios y crítica injustificada, han transformado a García en un técnico desorientado y falto de liderazgo. Desde años he escuchado el comentario de que en Calama los directores técnicos sin personalidad y mañas, no triunfan. Este parece ser el caso.

    García no fue capaz de defender su proyecto, ya que se mantuvo en el absoluto silencio mientras la ineptitud dirigencial lo privaba de mantener a los jugadores claves del plantel del Apertura 2013. También calló y aceptó sin quejas la llegada tardía de refuerzos y la no llegada del “nueve” goleador que tanto necesitaba el equipo. Esta falta de personalidad y voz de mando, también molestó a importantes referentes del equipo, quienes no entienden como un grupo dirigencial puede tener tanta influencia en el DT naranja. Reitero, García es una buena persona y un buen trabajador, pero se rodeó de las personas equivocadas, quienes lo utilizaron y quienes hoy le dan la espalda, amenazándolo con plazos y posibles despidos.

    Las horas de García parecieran están contadas. Quien más que yo habría querido que el “Chicho” triunfara en este torneo, pero él, con su actitud y malas decisiones no lo quiso así. El viernes a las seis de la tarde ante Unión Española, en La Madriguera, García se juega la permanencia. Una nueva derrota sin dudas lo sometería a una presión extrema y lo dejaría a él y a Cobreloa al borde del abismo.