Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    23.04.2014

    Un estadio para homenajear nuestra historia

    estadio cobreloa
    (Por Jorge Cabezas)

    El teatro de los sueños naranjas está a punto de ser una realidad. Después de años de postergaciones por parte del poder central, Calama recibe una pequeña caricia de un Chile ingrato, egoísta y mezquino con la zona que mayores recursos económicos entrega al país. Calama, aparte de ser la tierra del “sol y cobre”, es la casa de Cobreloa, por lo que la construcción del nuevo estadio no es una mera casualidad.

    La discusión del momento, respecto al nombre que debe llevar el recinto de avenida Matta, no es indiferente para el hincha naranja. Sincerando posturas, me parece poco justo que el estadio lleve el nombre de un histórico. Aparte de tener muchas figuras merecedoras de este reconocimiento, definir a uno que esté por sobre al resto, y que concentre tal reconocimiento, me resulta complejo. ¿Quién puede decidir y tener la verdad respecto a si los nombres de Héctor Puebla, Fernando Cornejo o Vicente Cantatore, son o no merecedores de tal distinción? ¿Por qué uno de ellos y los otros no? Partiendo de la base que el estadio es municipal, es de Calama, y no de propiedad del club, creo que nombre del nuevo coloso loíno tiene que ser lo más representativo posible de Calama, su gente y su historia. Estadio Municipal “Mineros del Cobre” de Calama, o Estadio Municipal “Mineros de Chuquicamata” de Calama, me parecen más lógicos y representativos que ponerle un nombre propio.

    ¿Qué mejor que el nombre del estadio concentre la principal actividad económica, cultural e histórica de la zona y que además esté en sintonía con la identificación que ha tenido Cobreloa, a lo largo de su historia, con los mineros? Lo dejo como una humilde propuesta. Mejor unificar intenciones en un solo gran concepto identitario, en lugar de separarnos en nombres y más nombres, que sólo se prestan para dividir a la comunidad loína.

    Me parece adecuada la postura del alcalde Velásquez respecto al tema, quién se ha manifestado abierto a las distintas propuestas planteadas, superponiendo la condición de democrática que debe tener esta decisión. En esta misma dirección, es de esperar, que los dirigentes de Cobreloa estén a la altura y mantengan una comunicación fluida con la municipalidad, para que así, la coordinación en estos detalles finales y de gran importancia para la hinchada naranja, sean una realidad. La gran cantidad de butacas blancas y la no existencia de un diseño relativo a Calama o Cobreloa, son situaciones que, perfectamente, con una buena coordinación, se pudieron haber evitado o reparado.

    El título de esta columna no es arbitrario. Me parece que estamos ante una oportunidad histórica de rendirle un homenaje a nuestras glorias y a aquellos íconos vinculados al desarrollo del deporte en Calama. Sueño, con la sala de prensa “Mario Lira”, con el camarín local “Vicente Cantatore”, con la sala de utilería “Campos y Becerra”, con el sala de reuniones “Sergio Stoppel”, con la tribunas “Héctor Puebla”, “Fernando Cornejo”, “Mario Soto” y “Juan Covarrubias”. Sueño con un museo de trofeos a la altura de nuestros logros, y una tienda oficial del club, digna, ordenada y con productos de calidad, no como la actual que deja mucho que desear.

    La municipalidad, el club, la comunidad calameña y también la hinchada naranja tiene estar a la altura de contar con un recinto de lujo y con estándares FIFA. El estadio ya no es un sueño, es una realidad que hay que cuidar y potenciar como el inexpugnable recinto del norte grande de Chile, en donde juega el mejor local de la historia del fútbol sudamericano. ¿Por qué eso somos, cierto? Sí, eso somos.