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    30.12.2013

    Quiero estar con Richard Gere el 2014

    richardgere

    Quiero confesarles mi último deseo caliente para este 2013. No sólo porque considero que ustedes se han convertido en la terapia sexual donde confieso mis fantasías, sino que también porque debo replantearme los sueños que me han quedado por contar en este plano.

    A pesar de que algunos piensen que ya lo he probado todo, no es así. Aún me quedan en el tintero varias fantasías eróticas que no he trasladado a la realidad. Es que simplemente no creo que pueda llevarlas a cabo y por lo mismo no las escribí. Pero encuentro que también yo, como todos ustedes, tengo necesidades y sueños sexuales. Y si bien me encanta ser la diva ardiente que enciende la hoguera del deseo de los que me leen necesito, en esta oportunidad, ser yo quién se desahogue. Quiero confesarles con quién me gustaría que me sorprendan desatada de placer la última noche sexual del año. Señoras y señores, se trata nada menos que de Richard Gere.

    Me encanta él. Es mi amor platónico, mi sueño erótico, de esos que uno sabe que es casi imposible que resulte. A pesar de su edad, me fascina (siempre me han gustado los tipos mayores). Y, para ser honesta, varias veces me he masturbado pensando en él. Y le he dedicado mis minutos de autosatisfacción con la mente puesta en su figura. Qué no le haría en la cama. De todo lo que se puedan imaginar. Besaria todo su pecho (es la parte de su cuerpo que me calienta), sus labios. Uf, me derrito pensándolo. Y aunque sé que corro el riesgo de desilusionarme, no me importa. Me ha pasado muchas veces eso de tener las expectativas muy altas y, a la hora de los quiubos, cri…cri…cri. Puros grillos. Pero, bueno, no sólo de expectativas vivimos los seres sexuales y qué bueno que así sea. Necesitamos relaciones carnales y fogosas para sacar a flote nuestra calentura animal. Así es que, sólo con tenerlo conmigo bajo una misma sábana, sólo con sentir la posibilidad de verle los pectorales o un cachete de la nalga o el órgano íntimo en su plenitud, creo, amigos, que tan sólo con eso, sin necesidad de que el actor erótico me pose una mano, yo tendría mi orgasmo fabuloso.

    En fin. Este 2013 fue un buen año en la cama. Hice las cosas que pude y quise hacer. No llevo la cuenta de mis orgasmos, pero deberían ser más de uno al día. He tenido sexo en todas las poses. Las formales y las informales. Me he venido en silencio y a gritos. He tocado mucho y me han tocado sin límites. He dado palmadas y me han dado palmadas. He besado, he palpado, he explotado. Lo hice en camas, alfombras, sobre la arena, sobre mesas de comedor, en mitad de la cocina. He hecho de todo, pero nunca es suficiente. De manera que el 2014 lo quiero vivir con todo. Realizar fantasías únicas y seguir pensando, encerrada en mi habitación, con la posibilidad de tener una maratón de sexo con mi fantasioso amante, el señor Richard Gere.