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    07.05.2015

    Es culpa de la cancha

    antofa
    (Por Mauro Rios)

    Termina otra temporada más y nuevamente peleamos el descenso. Nuevamente sufrimos hasta el último minuto, como lo hemos hecho desde que volvimos el 2012 al fútbol grande de nuestro país.

    Esta campaña fue bastante diferente a las anteriores, puesto que ganamos muchos puntos de visita: 17 en total. Pero de local, la campaña fue sinceramente vergonzosa. Solo se ganó un partido -al campeón Cobresal- en un encuentro que no supimos manejar, pues nos encontramos con 2 goles tempraneros que debían darnos tranquilidad para el resto del partido, pero muy por el contrario, terminamos pidiendo la hora y con 2 jugadores expulsados en los últimos minutos.

    La interrogante es clara, ¿Qué diablos pasa de local?

    Al finalizar el partido con O’Higgins, Jorge Sánchez decía que el gran problema del club era que no tenia los espacios adecuados para entrenar como se debe y que eso provocaba un desgaste tremendo en el plantel y que la mala campaña de local, se debía a que sólo jugaban en esa cancha el día del partido, sintiéndose visitas en su estadio, a pesar del aliento de los hinchas.

    Esta excusa también se le ha leído y escuchado a algunos trabajadores de la S.A. y periodistas de la ciudad, que, casualmente, son amigos o muy cercanos a la dirigencia del club.

    Hasta cierto punto esta excusa podría ser valida, pero como es que ganamos en Iquique, Estadio Nacional, Chillán, Valparaíso, San Carlos (también se empato en La Florida y Rancagua), porque hasta donde sabemos, el CDA no entrenó esa semana en los recintos antes mencionados, sino que sólo llegó a jugar ahí el día del partido. Entonces: ¿cuál es la diferencia?

    Según las palabras de Jorge Sánchez se sentían visita por la cancha, mas no por el apoyo, puesto que la hinchada siempre estuvo ahí, no se jugaba a estadio lleno, como a todos nos gustaría, pero al menos la asistencia fue bastante regular. Por lo general anduvo entre los 2.500 y 3.000 espectadores, salvo los partidos frente a Colo Colo y la UC, que extrañamente se jugaron en Coquimbo, ¿era tanta la presión del hincha que sólo se pudo ganar un partido?

    Ahora, si el señor Sánchez considera que es difícil conseguir un lugar adecuado para entrenar, o que la Municipalidad de Antofagasta no les facilita la cancha del estadio, por qué no hacer un complejo para el club, no necesariamente algo grande al nivel de lo que tienen clubes del extranjero o incluso, algunos clubes chilenos, pero al menos empezar por algo: tener una cancha donde entrenar, que cumpla con las medidas de la cancha donde hacen de local todas las semanas, camarines y quizás, hasta un gimnasio. No creo que sea un mal proyecto, pero el señor Sánchez ¿tendrá ese nivel de compromiso con el club?, ¿tendrá la ambición de ser un club serio?, o prefiere seguir paseándose por las canchas de la ciudad casi como gitanos.

    Desde que Jorge Sánchez es el dueño del club, siempre ha habido problemas por el tema de la cancha, específicamente con la Municipalidad de Antofagasta, liderada por Karen Rojo, puesto que la dirigencia se queja del alto valor del arriendo del estadio y que lamentablemente esto hace que se traspase este alto valor al publico que asiste a los partidos de local. Quizás la voluntad de prestar el estadio para entrenar está, pero la municipalidad lo arrienda y esa es la piedra de tope, quizás en el CDA esperan que sea gratis, lo cual no tendría por que ser así, ya que, como sabemos el club no pertenece a la comunidad, ni mucho menos a la municipalidad, sino que tiene un dueño y es una sociedad anónima, por ende una empresa.

    Tras revisar estos puntos, creo que de una vez por todas, deberían terminar las excusas y ser más ambiciosos, pelear por algo más que por no descender. Hay que planificar bien las cosas y moverse rápido en el mercado, no esperar a última hora para saber cuales son los jugadores “baratos” y sin contrato vigente que pueden llegar a reforzar al equipo, porque de todos los que llegan bajo esa figura, son muy pocos los que logran identificarse con el club y que terminan jugando por años.

    Es hora de que se acaben las excusas, para finalizar, Cobresal entrenó en Quilin antes de sus partidos más complicados, O’Higgins, cuando campeonó, también entrenaba fuera de Rancagua, en el Monumental para ser más exactos. El tema de la cancha no es excusa que valga.