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    07.04.2014

    Deportes Concepción, el equipo Lázaro

    conce

    Un sufrido empate sobre la hora fue lo que se logró conseguir este domingo en el estadio El Morro de Talcahuano frente al cuadro de Deportes Temuco. Un partido en que la hinchada mostraría su descontento tanto en la entrada al recinto como al irse, ya que el ingreso estuvo marcado por la nula preparación de los mecanismos de control que exige el plan “Estadio Seguro”, lo que desencadenó en largas filas y en que la mayoría de la hinchada lila se perdiera en promedio 15 minutos de partido.
    Es que existían sólo dos computadores para pistolear los carnet de identidad de los asistentes en el único acceso para la hinchada lila. Esta cifra más que insuficiente provocó insultos, pifias y demases para los encargados de ejecutar el “Plan” y deja en evidencia esa vieja mala costumbre del chileno de ejecutar algo sin tener los preparativos correspondientes, si total “En el camino se arregla la carga”. Al final esto sería solo un canapé para lo que viviríamos en el terreno futbolístico.
    El León comenzaría con un dominio absoluto del primer tiempo, atacando constantemente y con un buen trato de balón. Concepción no tardaría en ponerse en ventaja tras una excelente jugada asociada que Pacheco aprovecharía para batir al portero temuquense.
    El León seguiría en la primera parte atacando constantemente, con un Temuco que llegaba muy poco pero que hacía ver mal a la zaga. Especialmente a la hora de despejar, ya que la tarde podría calificarse como un festival de pifias y malos rechazos de toda la defensa y el “arquero” Salvador. Al final nos iríamos al descanso con la cuenta mínima a favor, tras una farra de ocasiones, cosa recurrente en los partidos de local.
    Con el segundo tiempo se vendría la parte mala, con un cuadro lila que al parecer se quedó durmiendo en el camarín y un cuadro de Temuco que aprovecharía las falencias defensivas y en especial la GRAN FALENCIA en el arco lila para empatar y ponerse en ventaja.
    ¿Hasta cuando nos vamos a comer goles de cabeza en el área chica?
    El “DT” Patricio Almendra dispuso por la falta de Jorge Aquino, que el uruguayo Enzo Ruiz jugara de central. Si bien el cometido de este fue correcto, a la hora de tener tarjeta amarilla perdió gran parte de su capacidad de quite y se notó que no estaba cómodo en el puesto, siendo sobrepasado a la hora de las coberturas. Basta revisar su historial para darse cuenta que el “Pelado” nunca ha jugado en ese puesto -ni en el puesto habitual en que lo pone el Pato- sino que en la línea de volantes. Al parecer Almendra está viendo mucho video pero no investiga tanto a sus jugadores.
    Sólo bastaría que tras un tiro libre la línea de defensas perdiera las marcas y Salvador (que de salvador tiene muy poco) se quedara plantado en el área, para que apareciera Malano (no te puede pintar la cara un socio de apellido Malano) y cabeceara con libertad marcando el empate de los albiverdes, y con esto comenzaría a desmoronarse todo lo bueno hecho en el primer tiempo.
    ¿Cuantos goles así nos han hecho en este campeonato? Cuatro o cinco y no se ve mejora, ya que estamos claros que a la hora de ser vivo , salir rápido o de salir a cortar los centros Salvador muestra todas las falencias que hacen dudar de su indiscutida titularidad. Claro que también es más que sabido que es uno de los regalones de Almendra.
    Tras el gol y la salida de Leiva (de correcto cometido) el “Conce” se hundiría más y más en el mal juego y un agrandado Temuco se haría un baile en nuestro campo, en especial por la zona de marca de Matías Muñoz y Enzo Ruiz, logrando ponerse en ventaja tras una buena jugada en ataque que mostró lo pobre de nuestra defensa y portería.
    A esta altura del partido, se retiraba raudo del sector de tribunas y tras una lluvia de insultos el archiconocido “empresario futbolístico” Pablo Tallarico, quien había llegado a ver el partido en el segundo tiempo al sector popular, quizás confiado por lo bueno mostrado en el primer tiempo.
    La hinchada estaba desesperada al ver como nuevamente el León dejaba escapar puntos en instancias decisivas. Sólo el ímpetu mostrado hacia el final del partido, en especial por Giovanni Narváez lograría que tras una tole tole se llegara a un empate en los descuentos en los pies de Héctor Núñez.
    Terminaría el partido y la hinchada se retiraría molesta y las principales pifias e insultos irían en contra de Almendra por lo poco mostrado en este partido y en la campaña. Tras esto habría un altercado entre un grupo de hinchas y familiares del DT -en especial con su hermano y jugador de los cagones Jonathan Almendra- quien se enfrascaría en recriminaciones y amenazas de combos con jóvenes y adultos.
    Ahora pareciera que seguimos con opciones por lo irregular del campeonato, claro las matemáticas aguantan mucho, pero la verdad es que es penoso que desde hace varias temporadas andemos dependiendo de múltiples resultados para aspirar a algo y arrugando cuando más tenemos que ponerle. Pero más deplorable es habernos convertido en el equipo Lázaro del ascenso… andamos resucitando a todos los equipos muertos de la B.