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    25.06.2013

    ¿Apuesta insegura o boleto de ascenso?

    marcelo-miranda

    Muchas dudas se han generado con la llegada del técnico Marcelo Miranda a Deportes Copiapó,  quien a pesar de sus buenos pergaminos, no ha logrado dar con la seguridad que esperaban los forofos copiapinos.

    Miranda es un técnico joven y con buenos rendimientos en todos los equipos que ha estado, ganándose un nombre dentro de la Primera B. El ex jugador de Cobreloa ha sido entrenador de seis equipos en su carrera:  Hossana, Malleco Unido, Naval, Unión Temuco, Lota Schwager y ahora Deportes Copiapó. Como se mencionó anteriormente, en todos los planteles donde ha dirigido ha cumplido buen papel. Con Hossana llegó a la liguilla final de Tercera División, con Malleco llegó a la semifinal de dicha liguilla, con Naval obtuvo el ascenso a la B, con Unión Temuco casi accede a la liguilla de promoción tras ser derrotado por Curicó Unido en un partido de definición y a Lota Schwager le tocó salvarlo del descenso.

    El ex Naval tuvo difíciles rivales en la lucha por obtener la banca del CDC, los que estuvieron más cerca de arrebatarle el puesto fueron el ex técnico interino de Colo Colo Luis Pérez y el renombrado Raúl Toro, un peso pesado en la materia. El costo económico accesible para el club y que solo llegara con su preparador de arqueros, fueron factores importantes para imponerse y llevarse el cargo.

    La no obtención de ningún ascenso a la A, solo los “casi casi”, su corta continuidad en los clubes a pesar de su aceptable desempeño y hasta también el hecho de que haya sido elegido por sobre sus colegas por motivos económicos, son los factores más nombrados en los comentarios de los hinchas que presentan dudas de lo que podrá presentar Miranda. Colgándonos de esto, ¿es una apuesta a lo incierto o algo seguro la elección de Miranda?, ¿será lo mismo que otros técnicos de años anteriores?… son dudas que se responderán a medida que avance el torneo.

    Lo que sí es cierto, es que independiente de que al hincha le guste o no el técnico, tendrá que apoyarlo, ya sea esperando a que se cumplan sus expectativas o esperando a que le tapen la boca, velando siempre por el bien del equipo. Porque los dirigentes, técnicos y jugadores pasan. En cambio, los hinchas quedan.