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    08.05.2013

    ¿Buscando el mejor remate para el chiste?

    La frase titular suena un poco (bastante) ofensiva, pero no quiero que se mal entienda. Desde hace unos años, cerca de 10 para ser un poco más exactos, Deportes Valdivia volvió a la escena futbolística  con el objetivo de meterse en el fútbol de honor. Sin embargo, creo que esto ha mutado un poco, no perdiendo ese norte, sino buscando un bien mayor con esto, una identificación de la ciudad -y región en general- con el club.

    El “Torreón”,  con aciertos y desaciertos, triunfos y derrotas, ha tratado de re encantar al valdiviano y esto se ha visto, aunque ha sido poco a poco. Se tiene más público en el estadio que uno que otro club de primera división. Sin ir más allá, ese glorioso sábado 8 de septiembre de 2012 en el que el equipo dirigido por Christian Muñoz golea por cuatro a cero a Enfoque de Rancagua y se vuelve al profesionalismo (división fantasma o no, es profesional según la ANFP), el estadio Félix Gallardo es llenado al límite de su capacidad por la escuadra de la ciudad del río y la luna. Además este año el aforo no ha bajado de los 500 ticket cortados en los encuentros menos atractivos, eso sin contar a los alrededor de 200 socios que regularmente llegan al estadio.

    El valdiviano es localista y muy crítico con todo. La campaña de Ricardo Lunari sonaba prometedora en un comienzo, sin embargo al equipo le toma su tiempo adaptarse, por ahí se sacan algunos resultado que no gustan mucho (una buena parte de la campaña), pero en el fondo se ve que se quiere lograr una idea futbolística y esto ha sido entendido, no por la mayoría, pero si por los comprometidos con los albirrojos y pese a ello la gente igual acompaña a los jugadores en cada partido.

    Ahora explico el título de esto. Como acabarán de leer, el chiste no ha sido muy bueno (refiriéndome a resultados). Más en este último tramo, en que se ha visto un crecimiento y un fortalecimiento de la escuadra en su totalidad, se retoman confianzas, se deja trabajar al cuerpo técnico (que hace unas semanas estuvo a punto de dejar todo, más adelante quizás comente el por qué), los jugadores se creen el cuento y juegan para el equipo. Es un todo complementado y espero que el remate de todo esto sea bueno, no me refiero a clasificar ahora, sería utópico pensar a esta altura en alcanzar al puntero, pero sí formar una base para poder pelear, con todo, el campeonato que se iniciará la segunda mitad del año y la mentalidad ya está enfocada hacia allá y los que, de verdad, apoyan a Deportes Valdivia entienden que así es.

    La continuidad de Lunari aún no está confirmada, aunque él ha declarado en medios de la región que le gustaría seguir y el comentario en pasillos se remonta solo a temas administrativos para definir esto. Algunos quieren que siga y otros que se vaya, esa verdad hasta ahora es incierta, lo único que se tiene claro es que Torreón hay para rato y las autoridades de la región y la gente se está volviendo a cuadrar con el club que hace 25 años atrás, en 1988, jugaba en la liga de honor de nuestro fútbol y que volverá allá tarde o temprano.