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    14.05.2013

    Tardaron, pero llegaron… ¡los triunfos!

    Desde el empate a un gol contra San Antonio Unido que Deportes Valdivia no conoce de derrotas. Una notica alegre y esperanzadora, pero el punto de inflexión lo marcó un hecho extrafutbolístico, del cual en la columna anterior.

    Me explico. Hace un poco más de un mes el técnico argentino Ricardo Lunari vivió, a mi parecer, el clímax de sus malas experiencias en la ciudad de la luna y el río. Luego de un entrenamiento, el 10 de abril, Lunari, junto a Sergio Stachiotti y Emanuel Lillini, llegan a su casa y se encuentran con la sorpresa de que había sido desvalijada completamente, según lo informó el Diario Austral de Valdivia. Lo primero que pesaron fue en irse, y estuvieron a punto.

    Pónganse en el lugar de Lunari. Entró quizás, cuanta gente a tu casa, se metieron en tus cosas y te robaron, prácticamente, todo lo que tenías (suena fuerte, pero ellos como residen por un tiempo corto en la ciudad no tenían una gran cantidad de cosas), además del dinero que tenías reunido para enviar a tu familia y el cobro total de tu sueldo (curiosamente el día anterior se les había cancelado). ¿Querrías seguir viviendo en un ciudad que no es la tuya, en una casa que no es la tuya, con gente que poco te valora?

    Al final, el cuerpo técnico del Torreón estuvo a cinco minutos de irse, como me lo comentaba un amigo que vivió de bastante cerca la situación. Sin embargo, se hizo un trabajo de contención y de aplicar psicología para que recapacitaran y afortunadamente esto dio resultado. La respuesta de la gente ante este hecho fue grata, la asistencia de la gente al estadio luego de dos derrotas consecutivas se temía, pero el club tomó la determinación de que la recaudación de ese partido iba a ser para el cuerpo técnico, la gente respondió y fue al Parque Municipal.

    El respaldo para el técnico fue grande. De hecho, fue recibido con  aplausos. Es que Lunari poco a poco se fue ganando a las fanaticada y, por su parte,  ha ido mostrando una idea de juego. Es cierto,  a veces se complican un poco las cosas, pero luego se esclarece todo y el Torreón sigue por la senda del triunfo, y siguen llegando los goles, esos que tanto nos costó encontrar en la primera rueda.

    Desde ese lamentable hecho, que de orgullo no me deja nada, los jugadores y la gente ha marcado un antes y un después. En las ocho fechas siguientes a lo ocurrido Valdivia sólo ha sido superado en dos ocasiones y ambas de visita, luego no se han conocido derrotas. Esto quizás de pie para la continuidad del “Profe Lunari”, como le dicen los jugadores.

    Lo que sigo teniendo claro es que, pese a lo complicado que pueden ser los valdivianos, cuando se encariñan con algo lo cuidan y lo cuidan. No sé cómo será la historia de Lunari de aquí en adelante, pero de a poco le van tomado cariño y, pese a no haber tenido una gran cantidad de resultados que hoy nos tengan en el tope de la tabla, los goles están volviendo y los hinchas van tomando el gusto a los triunfos, que quien sabe, el próximo año nos puedan dejar en Primera B.