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    24.11.2014

    El mundo es de los vivos

    sanchez enojado

    Viernes 14 de noviembre… 19.00 horas… en algún paradero de Santiago.

    Emilio: – ¿Compadrito, usted todavía por aquí?

    Fermín: – Si, poh. Dos horas esperando micro…

    Emilio: – Sí, te caché. Saliste hecho una bala apenas dieron las cinco.

    Fermín: – Sí, pero todas las micros vienen llenas. En las que quedan espacios no te alcanzai a subir porque las viejas chicas empiezan a empujar y a pegar combitos en los “coquimbanos”.

    Emilio: Ya, pero igual no es tanto el apuro… Si hoy es viernes; se supone que “último día nadie se enoja”, ¿no?

    Fermín: – Es que me están esperando en la casa para ver el partido. Carnecita, choripancito… ¿No sabiai que a la ocho juega Chile con Venezuela?

    Emilio: – ¿Ah? ¿Jugaba hoy día? No cachaba… Chuta, es que yo me engancho solo cuando hay Mundial.

    Fermín: – … Ah, cacha, viene la 210… la dooooooooooooohhhhhdieeehhhhhh… va llena la hueva; pasó.

    Emilio: – Fermín, no te hagas ilusiones, si no vas a llegar a la hora. Llama altiro y avisa que apaguen el fuego del asado porque “con cueva” vas a alcanzar a ver la Copa América…

    Fermín: – Buta, que soi’ negativo…

    Emilio: – Soy realista.

    Fermín: – ¿Y la realidad es tan negativa?

    Emilio: – Fermín, a esta no me hagas pensar…

    Fermín: – Tú, nunca…

    Emilio: – ¿Eh?

    Fermín: – Ahí pensaste…

    Emilio: – ¡Sos pesado!

    Fermín: – Estoy aburrido. Mucho.

    Emilio: – ¿Y pensai que viendo Chile y Venezuela te vas a entretener?

    Fermín: – Si, poh. Si juega el Mago Valdivia.

    A un lado, escuchando la conversación, un metiche interrumpe:

    Antonio: – Perdón que me meta, soy Antonio. Los estaba oyendo. Les apuesto que Valdivia juega hoy, pero se va a lesionar para el martes con Uruguay. Así, no puede ser jugador de Selección…

    Fermín: Pero si es lo más grande que tiene en este país. Si está a la altura de los mejores y juega igual a Cuá-CuáHormazábal.

    Antonio: – ¿Viste jugar al Cuá-Cuá?

    Fermín: – No, pero es lo que dicen… que era un genio…

    Antonio: – Ver para creer…

    Fermín: – ¿Y esa cadenita con un crucifijo, que tienes ahí, Antonito?

    Antonio: – …

    Emilio: – No nos enredemos. Si Valdivia se la pasa lesionado, no puede jugar. Lequita el lugar a otros cabros.

    Antonio: – Y más encima, lo quieren llevar a la Copa América. Con suerte va a jugar un partido. Lo van a llevar de mascota… Mmmm… permiso.

    Fermín: – Anda, no más… anda a la conchetu… Ahora, me dejó sin ganas de llegar a la casa.

    Emilio: – A mí me espera en el centro una minita del Night and Day de MacIver… Sí, la conocí ahí mismo. Me iba a esperar hasta las… ¡mierda! Hasta las siete y media.

    Fermín: – ¿Y por qué no le pediste a tu jefe de sección irte antes?Él sabe que está la pura cagada con el Metro y el Transantiago. Desde las 7 de la tarde que están cerradas varias estaciones de Metro, igual que en la mañana. Tu jefe debe cachar eso…

    Emilio: – Es que ya se había ido… Como a las dos de la tarde pregunté por él a la secretaría y me dijo que por el “problemita de transporte” se iba más temprano.

    Fermín: – Chis, pero igual se iba a encontrar con los medios tacos manejando para allá a donde vive…

    Emilio: – Andaba a pie

    Fermín: – Por primera vez, le tocó irse colgando en la micro…

    Emilio: – Estai loco. Lo vino a buscar un taxi…

    Fermín: – Bueno, salado le va a salir el taxi, porque con el…

    Emilio: – Taxi de la empresa… se lo paga la empresa

    Fermín: – Chis… ¿y a ustedes no les dijo nada?

    Emilio: – Sí, que no nos fuéramos tan temprano porque no íbamos a pillar micro… Que esperáramos a que bajara la congestión… Pero que igual marcáramos la tarjeta a las 5, porque no quería tener problemas con el gerente general y la Inspección del Trabajo…

    Fermín: – Bueno, pero con alguna cosita los recompensará más adelante, un cariñito…

    Emilio: – Hace una semana comunicó que si cumplíamos la meta de producción este mes, íbamos a ganar un bono…

    Fermín: – Con que te alcance para los pasajes…

    Emilio: – Nada. Puso como regla que solo iban a recibir bono los que llevaban más de cinco años… y yo llevo cuatro.

    Fermín: – ¿Qué raro? ¿No sabía que la empresa de nosotros tenía esa regla de repartir bonos por antigüedad? O sea, ni siquiera sabía que había bonos…

    Emilio: – Nosotros tampoco…

    Fermín: – Ya, pero ¿cuántos colegas se beneficiarán?

    Emilio: – Dos. Él y su secretaria que lleva dos años.

    Fermín: – Jajajajaja. Usa lentes como yo, Emilio, para que no te metan el guañaño en el ojo, poh… ¿Y por qué la secretaria agarra “Bonini”?

    Emilio: – El jefe dice que es porque ella varias veces se ha quedado hasta tarde ayudándolo con la contabilidad.

    Fermín: – Harto injusta la cosa, encuentro yo. ¿Acaso tu jefe se llama Claudio, Arturo o Alexis?

    Emilio: – No. Se llama Erasmo. ¿Por qué dices eso?

    Fermín:- ¿No supiste? ¿No leíste el diario? ‘Ta la pura cagada en la Selección por un tema de platas.

    Nuevamente Antonio, el metiche, interrumpe.

    Antonio: – Perdón que me meta otra vez… Pasa que los “referentes”, las “figuras”, o sea los “cabrones” del equipo, negociaron los premios de las Eliminatorias para el Mundial de Brasil y acordaron repartir las “lucas” solo entre los compañeros que tuvieran más de seis citaciones… y resulta que hartos cabros quedaron afuera.

    Fermín: – Gracias por el aporte informativo, pero…

    Emilio: – Es como medio injusto, ¿no?

    Antonio: – Lo chistoso es que a Valdivia, Pinilla y Ponce, que igual tenían pocos partidos, les llegó una parte de los premios… ¿Viste, Fermín, no? De nuevo Valdivia… Permiso (huye).

    Emilio: – Es súper penca esa cosa. Yo que ellos iría a reclamar al tiro… es una sinverguenzura… Cómo se puede concebir eso, si son colegas, poh. Yo iría de una y dejaría la caga’…

    Fermín: – Sí, claro. Igualito como le fuiste a reclamar a tu jefe. Igualito que como le vai a ir a reclamar al Ministro de Transportes… A la hora de los “quiubos” es otra cosa. Facilito es hablar por otros.

    Emilio: – Me jodiste, qué quieres que te diga… tenis harta labia. ¿No te tinca ser presidente de Sindicato? Armemos uno, pero yo atrasito, no más. No me gusta el primer plano… además que, como dicen, quien se mueve no sale en la foto, así que hay que quedarse tranquilito, calladito.

    Fermín: – No, poh, compadrito. Yo soy huevón hasta las 5 de la tarde, después yo me avispo. Si estás tan interesado, ármalo tú.

    Emilio: – Mmmm… (silencio incómodo) ¿Y volverán a llamar de nuevo a los jugadores de la Selección que reclamaron?

    Fermín: – Si los llaman, los van a hacer mierda en el camarín por romper el “código”.

    Emilio: – ¿Qué código?

    Fermín: – El código

    Emilio: – Pero ¿Qué código?

    Fermín: – ¡El Código de Camarín!

    Emilio: – ¿Qué es eso?

    Fermín: – En la cárcel al que “sapea” se lo echan o, si son buena tela, le dan un par de estocadas… En el camarín igual. Si alguien cuenta algo a los periodistas y se va de lengua, lo cortan. No vuelve más…

    Emilio: – ¿De verdad?

    Fermín: – Sí, pues.Parece que decir la verdad es malo y mentir es bueno. El mundo al revés.

    Emilio: – Sorry que me ponga filósofo, pero me parece que el mundo siempre ha sido mentiroso, así que no está tan al revés… Quizás, somos nosotros quienes…

    Antonio: – Perdón que me vuelva a meter, pero…

    Fermín: – ¡Déjate hinchar!

    Antonio: – Pero es que…

    Emilio: – ¡Cállate, pesado!

    Antonio: – ¡Es que tienes el cierre abierto!

    Fermín: – ¿Eh? Ah, carajo, verdad… Gracias, caballero

    Emilio: – Ahí viene una 210… es de las “oruga”

    Fermín: – Mira, se van a bajar dos personas. Empuja, no más, para arriba…

    Un forcejeo de animalitos en el corral, que suben, que bajan, mientras los pasajeros del atribulado bus se observan a cinco centímetros de distancia. Un roce en el pecho de uno a otra puede terminar en calle Marín 044. Otro pone su hombría en las nalgas de otro, y descubre una nueva forma de amar… Fermín y Emilio juegan al “tetris” con sus cuerpos.

    Fermín: – ¡Ya, pues, Emilio, sube!

    Emilio: – ¡Es que ésta señora,Me está apretando!

    Fermín: – ¡Pero, si aquí hay espacio!…

    Emilio: – No, puedo subir loco, no puedo… Espero la otra…

    Fermín: – Bucha, lo siento, viejo. Me bajaría pa’ acompañarte y ayudarte, pero, tenis que ser aguja… este mundo es de los vivos, y sobretodo aquí…

    La micro arranca y Emilio se queda pegado pensando en lo dicho por Fermín, “el mundo es de los vivos”. La erudición se corta cuando escucha a un “cara de luma” hablando por celular: “Alo, habla Arturo, mi amor. Resulta que como está la cagada en el Metro, llegaré el domingo tipín 10… Espero que lo entiendas. Besos”.

    El mundo es de los vivos.