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    02.05.2011

    Darle el palo al gato

    Si algo me provoca admiración es que alguien descubra algo nuevo en pleno siglo XXI. Sí, está bien, sé que debe haber mucho por descubrir, pero ser una la que lo hace debe ser lejos lo mejor. Es lo que yo llamo darle el palo al gato. Se lo comento siempre a mi marido sin papeles y el con cara de zen me escucha sonriente: sabe que mi sueño es precisamente descubrir un día algo espectacular, un negocio, una idea que a nadie nunca se le haya ocurrido.

    Mis amigas se ríen de mí. “Pero pa’ qué te obsesionas, habrá mil jetones pensando lo mismo, pa’ qué agotarse en ser una la que busque y encuentre, sólo pensarlo me agota”, me dice la más fashion de mis amigotas, la que siempre parece haber salido recién de la ducha aunque lleve 5 horas trabajando.

    “Pero imagínate, sería la raja, adiós la rutina, la pega de todos los días y a cortarla con cincel”, retruco, pero ella dale con que no, que pa’ qué.

    Es entonces cuando me acuerdo de dos cabros chicos – ninguno supera los 30 años – que esta semana vi en un reportaje de TVN que titularon “Chilenos que dominan Internet”. Tomás Pollak y Nicolás Palacios, dos cabros fanáticos de las nuevas tecnologías que simplemente la están rompiendo en la web. Pollak es el creador de un software open source gratuito llamado Prey, que en síntesis, permite recuperar tu notebook en caso de robo. ¿Cómo a nadie se le había ocurrido algo tan necesario? Y fue este cabro, al que todavía le falta un par de años para los 30 al que se le ocurrió esta genialidad.

    Nicolás por su parte, es co-creador de e-pig rush, un videojuego que ya tiene de fanáticos a los italianos. Se pasaron, tan jovencitos y tan re habilosos digo yo.

    “Ven que es posible, si son dos cabros que de seguro de puro andar intruseando por aquí y por allá descubrieron que había un nicho y apuntaron con buen ojo. No pierdo la esperanza, aunque el carné me recuerde que estoy más cerca de los cuarentaytantos que de los treintaytantos”, reflexiono en voz alta mientras nos devoramos a 5 tenedores un delicioso pie de limón.