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    19.12.2012

    EL niño Karol Jesús

    Escribo esta columna por una simple casualidad y porque, debo ser sincera, desde que se convirtiera en “rostro televisivo” me ha intrigado la popularidad de este menudo hombrecito. Me refiero a Karol Dance, el animador de Yingo y según un estudio realizado por Brandmetric, el twittero más influyente en Chile.

    Digo que por casualidad porque haciendo zapping después de una larga jornada laboral, me topé con el late de CHV y el invitado era precisamente el pequeño Karol. Me quedé viéndolo y me enteré de un dato que hasta ahora desconocía: Karol efectivamente se llama así y no es, como yo pensaba, que le dijeran de este modo. Se llama Karol, según le confidenció a Copano, porque nació precisamente en abril de 1987, año en que el entonces Papa Juan Pablo II visitó nuestro país. Su abuelita, tierna ella, propuso que el niño se llamara Karol y para colmo, sus padres no le dejaron opción bautizándolo como Karol Jesús. Así que nada, Karol con humor, asumió su identidad sin rollos y ahí está, convertido en referente televisivo, un animador con proyección como le dicen y envidiado por tener una polola que ya se la quisieran muchos: la escultural Faloon Larraguibel.

    Karol es simpático, sencillo, asume sin problema que proviene de una familia modesta, de clase media baja y que a pesar de sus prejuicios antes de entrar a la TV, logró sin pituto llegar hasta donde está. Debo reconocer que nunca lo he visto conducir su programa y que mi curiosidad siempre estuvo dada en las innumerables fotografías que se han publicado y en las que aparece al lado de su mega polola. Porque Karol es menudito, bajo, tiene carita de niño bueno e incluso representa menos edad de la que tiene – 25 años -, todo lo cual parece amplificarse cuando el animador aparece abrazado a su novia. ¿Qué tendrá Karol que tiene cautiva a Faloon? Me parece estar escuchando las respuestas y me ruborizo. Tal vez sea la estrella de la suerte que parece acompañar a Karol, su sonrisa amplia…o tal vez, su proyección televisiva que incluso ha hecho que algunos lo estén viendo parado sobre el escenario de la Quinta Vergara ¿se lo imagina?

    Si la historia de Karol es tal cual él la cuenta, bien, existe entonces la meritocracia en la TV. Ojala el pequeño Karol no se maree y mantenga ese bajo perfil y sobre todo, que ocupe el sitial que la vida le está dando para aparte de obtener sus lucas, generar buenas cosas.