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    04.08.2011

    Copiapó mágico I: OVNIS y Animales Gigantes

    Que Copiapó es una ciudad rara nadie lo niega. A su historia plagada de “primeras cosas” como la primera locomotora, el primer alumbrado público, el primer liceo de niñas, etc., se une una historia oculta llena de relatos mágicos e insólitos. Es el Copiapó místico que trasciende al folclor minero y a las raíces indígenas de nuestro valle y que se nutre de historias fantásticas y algunas no tanto.

    Durante la anterior lluvia, algunos/as aseguran que objetos extraños surcaron el cielo y se pasearon junto a los colores del arcoíris que ese día maravilló a los copiapinos/as. Y no sería para nada raro, ya que Copiapó a lo largo de su historia tiene una amplia relación con objetos voladores no identificados. De hecho en Copiapó ocurrió el primer avistamiento OVNI documentado en la historia de la humanidad. Según consta en portales especializados y en los libros de historia, en noviembre de 1868 un grupo de personas presenció bolas de luz en el cielo y semanas más tarde estas mismas cruzaron el firmamento de la ciudad y todo quedó registrado en las ediciones de “El constituyente”, de ahí que sea considerado como el primer registro OVNI de la era moderna.

    Y los avistamientos han seguido a lo largo de la historia y han generado una serie de anécdotas que muchos consideran ya parte del anecdotario regional, como aquella que asegura que un Ovni seguía a las personas o que un objeto no identificado generó un masivo corte de energía eléctrica en la ciudad, incluso recuerdo un masivo avistamiento a inicios de la década de los 80 y que sorprendió a toda la ciudad, aunque hoy sea difícil encontrar registros de ese hecho que fue comentario obligado durante meses . Lo cierto es que en Copiapó y en la región en general los avistamientos son cosa periódica, tanto como para disputarle al valle del Elqui, ser la cabecera de la Ufología en Chile, solo falta más promoción. Así que los ufólogos a ponerse las pilas.

    Pero no sólo los OVNIS tienen sus registros en Atacama. Copiapó también es conocido por la Criptozoología, ciencia (para algunos una seudo ciencia) que estudia a los animales extintos, raros o que no son reconocidos por la zoología tradicional. La ciudad fue protagonista de un avistamiento que quedó registrado en revistas científicas y que aún hoy es recordado por criptozoologos.  El revista “The Zoologist” publicó un artículo en julio de 1868, que a su vez se basó en una nota publicada por “El Constituyente” y fechada el 16 de marzo de 1868 (fue publicado el 18 de marzo), en la que se describía lo que un grupo de mineros vio en el horizonte.

    Se trató supuestamente de un animal de grandes dimensiones que cruzó el cielo a pocos metros de altura. La descripción incluye elementos como “cabeza de langosta, cuerpo alargado, olor a azufre”. Los investigadores de lo desconocido pronto especularon sobre lo que llaman “El pájaro de Copiapó” o “El pterodáctilo de Copiapó”, aventurando conclusiones sobre lo que vieron o supuestamente vieron los mineros esa tarde. La descripción se asemeja a esos enormes pájaros extintos hace siglos.   Algunos también ven en este avistamiento un paralelismo con el llamado “Ave trueno” de Arizona y que supuestamente fue avistado por 1870. Ambos lugares son desérticos, inhóspitos y místicos, de ahí que ambas historias están hermanadas hoy en día en los portales especializados sobre criptozoologia.

    Pero no es el único animal raro que supuestamente se paseó por la región. En su momento la gente entró en pánico en la década de los 70 por un ser que merodeaba las calles a altas horas de la noche. Tenía cabeza de chancho y cuerpo de hombre.  Más allá de la poca documentación del caso, por su naturaleza fantástica, aún hay personas que recuerdan esos avistamientos, que hoy parecen una fábula al peligro que significaba andar a altas horas de madrugada durante el periodo más duro de la dictadura militar. Lo mismo que el chupacabras, otro animal raro que se paseaba por las calles de la ciudad hace unos años. Paipote, el sector de Piedra Colgada y otros lugares recibieron su supuesta visita y que dejaba como regalo una estela de animales muertos y desangrados. Nunca se supo que era o que fue hasta que los “sucesos” disminuyeron en frecuencia hasta hoy prácticamente desaparecer.

    Hay muchas historias más que ya compartiremos en los próximos post…