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    22.11.2011

    Condón, ¿dónde te metiste?

    El Ministerio de Salud estrenó su nueva campaña de prevención del VIH y el gran ausente en esta campaña es el condón. Si bien la iniciativa apunta a fomentar que los los/las jóvenes se realicen el examen que permite detectar la presencia del virus, las voces y la polémica nuevamente se instaló. Es que cada año, esta campaña está destinada a causar divergencia y discusiones. Antes la iglesia y el uso del preservativo, la inclusión o efectividad de métodos como la pareja única o la abstinencia, eran los puntos divergentes, hoy es la efectividad de la medida y de la campaña en sí.

    ¿Ayuda a la prevención del VIH que las personas se hagan el examen?, por supuesto que ayuda para saber como se comporta la transmisión de la enfermedad, para sincerar las cifras de personas viviendo con el virus y para saber si los recursos públicos son suficientes, pero hay que plantear dudas respecto su real aporte a evitar que más personas contraigan el virus.
    No es que la medida de tomarse el examen sea mala, pero el problema está en que se usan los escasos recursos públicos destinados a la prevención en una campaña donde al menos surgen dudas sobre su efectividad donde precisamente debería ser más efectiva. No se menciona el condón, la abstinencia o la pareja única, como métodos de prevención (si se hace no es parte central del spot) y por lo tanto el mensaje se trunca ante el discurso de la importancia de realizarse el test.
    Considero que es más importante concientizar a las personas que hay que tomar medidas de prevención aunque se sepa o no se sepa si se vive con el virus. La información es importante, pero no por eso debemos limitarla a la prevención. Es uso del preservativo (o cualquiera de los otros dos métodos) es siempre.
    Es urgente usar los recursos públicos (ahora que no hay apoyo de organismos internacionales) en la forma más acotada posible.
    Las cifras del Ministerio de Salud en su informe sobre VIH-SIDA demuestran que el virus sigue una tendencia casi lineal en la tasa de notificación de casos nuevos (4,1 casos por cada 100 mil habitantes en el 2010), lo mismo que en la incidencia, siendo aún preocupante que la tasa más alta se encuentre en el rango de edad de 20 a 29 años, donde se supone que ya debería existir conciencia. Es por eso que la campaña anual es insuficiente y con una mesura que raya en lo infuncional.
    No es posible que hagamos prevención con recursos limitados y más encima sembrando dudas sobre la efectividad. Si la tasa de incidencia es mayor en un rango de edad, ¿porqué no se apuntan a esos públicos?, porque dejar fuera los métodos preventivos y centrarse en el examen, cuando el dinero es poco y la efectividad del examen como método preventivo es a lo menos cuestionada por especialistas y profesionales del sector salud. Acá pareciera ser que se busca a los “infectados” más que buscar la prevención y es muy propio de un país que ha demostrado a través de los años que le cuesta hablar cuando se trata de situaciones que tienen que ver con el sexo y la intimidad.
    Es tarea de las autoridades velar por la salud pública y la prevención, es por eso queen este caso simplemente la reacción no es efectiva o al menos es insuficiente. Si bien el condón no es la panacea de la prevención (en rigor la abstinencia es la mejor forma de prevenir, pero también la menos practicada), debe ser el elemento central de prevención si nos queremos sincerar como sociedad. Entender que el sexo está presente desde muy temprana edad y que ingresamos a un mundo erotizado donde las relaciones sexuales tienen cada vez menos (por suerte) el componente culposo que tenían hace algunos años y es ahí donde debemos educar a los/las jóvenes en torno a una sexualidad responsable, donde el placer sexual no está ausente, pero que conlleva a una serie de responsabilidades y una de ellas es la prevención de las enfermedades de transmisión sexual. Es ahí donde el condón juega un rol preponderante, un rol que lamentablemente es esta campaña está totalmente ausente, casi como un desacierto intencionado de la autoridad por hacer un guiño a quienes quieren una sociedad más conservadora (y más alejada de lo que realmente ocurre hoy en día).
    Esperemos que en la próxima campaña (aunque parezca increíble, tendremos que esperar un año para que se destinen nuevos fondos públicos a la prevención) el condón vuelva en gloria y majestad al sitial que no debe abandonar nunca y que es el sitial de la prevención.