Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    30.12.2011

    Cine de Terror I: Porqué Sitges marca la tendencia

    Cada año Sitges, una turística ciudad ubicada a pocos kilómetros de Barcelona en Cataluña, se transforma en la capital del terror y el fantástico y da las pautas para saber que ocurre con los creadores y realizadores de éste género.

    Las calles estrechas de la ciudad que se cuelgan casi literalmente de su estación de trenes y durante el festival se llenan de amantes del horror y toda la comunidad pareciera quedar inmersa en la muestra. Por sus calles es común ver personas disfrazadas. Este año en sintonía como la moda mundial, Sitges se llenó de zombies que recorrieron cada una de las calles y los lugares dónde se exhibieron las películas.

    Director de "El páramo"

    Director de "El páramo"

    Una fiesta que revoluciona la localidad y que lo más importante, se convierte en un referente de lo que ocurre con el cine de género en el mundo. Este año se proyectaron más de un centenar de películas de todo el mundo, incluida la chilena “Baby Shower” de Pablo Illanes, que integró la muestra denominada Brigadoon, con realizaciones de todo el mundo y que se centran en el cine gore principalmente, es decir el cine más sangriento y violento. Pero, la cinta de Pablo Illanes no fue la única representante de Latinoamérica en la muestra. “El Páramo” de Jaime Osorio (que se llevó el premio al Director Revelación) y “Juan de los muertos” de Alejandro Brugés, fueron otras cintas de esta parte del mundo que llegaron hasta Sitges.

    “El Páramo” de Jaime Osorio Márquez es una cinta de terror sicológico ambientada en medio de la lucha del ejército colombiano en contra de la guerrilla. Un grupo de soldados son enviados a un remoto lugar donde un grupo de militares desapareció, al llegar al lugar los soldados se ven enfrentados a algo que podría ser sobrenatural. La película muestra el declive emocional de los soldados con imágenes aterradoras. “Quisimos retratar una situación cotidiana de Colombia y mostrar el horror que significa este proceso para la gente de Colombia”, aseguró su director. Y es que el cine de horror el nuestro continente no puede estar alejado de la contingencia y en este caso se trasformó en una forma de retratar la dura realidad colombiana en clave de cine fantástico.

    “Juan de los muertos” de Alejandro Brugés es una comedia de horror ambientada en La Habana y que cuenta como un plaga de zombies afecta a la isla y un grupo de personas lucha por sobrevivir y aniquilar a los no muertos. La cinta está plagada de humor político, donde los zombies son sindicados por el Gobierno Cubano como “disidentes” apoyados por Estados Unidos. La película fue recibida con ovación por el público de Sitges, en especial frente al sarcasmo y a sus escenas donde se puede ver a La Habana dominada por los muertos vivientes. Los responsables de la cinta aseguran que recibieron el apoyo del Gobierno y se trataría de una de las pocas cintas independientes que son autorizadas a ser grabadas en las calles de la capital cubana. “Quisimos hablar de lo que nos interesa y darle un subtexto diferente a la situación de Cuba, donde el humor muestra y desnuda muchas realidades”, indicó el responsable de la cinta.

    Director y elenco de "Juan de los Muertos"

    Director y elenco de "Juan de los Muertos"

    Dos películas que demuestran que el cine de género en América Latina es factible. De hecho, la muestra también incluye cortometrajes y se realizan ruedas y conversaciones en torno al estado actual del género. Los directores reconocen que no es sencillo, y no sólo por ser cine de género, si no porque en el continente no existe una suerte de lenguaje común que les permita llevar las películas de un país a otro. Son pocos los casos de cintas que se estrenan en varios países y menos aún el caso de películas de terror.  Al parecer el horror es un ejemplo muy claro, son pocas las cintas que se realizan y menos aún las que se estrenan, incluso en sus mismos países de origen. Más allá de un claro problema de distribución (que es reconocido por todos los realizadores), el horror enfrenta otros escollos, el cine de género sigue teniendo resistencia entre los productores.

    Y es que el horror como quedó demostrado en Sitges, es un género que avanza y que puede ser capaz de crear toda una representación de una realidad y de la idiosincrasia. Así lo demostraron las cintas que representaron a Latinoamérica en la muestra, películas que fueron capaces de mostrar, desde diferentes perspectivas, atisbos de una situación que nos afecta, nos moldea y nos define. Quedará demostrado en que las dos películas probablemente no se estrenen en Chile.

     

    El resto de las producciones en Sitges, bueno, eso da para varias columnas…