Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    17.05.2012

    Fondenor: Cuando cansa ser la “madre” alimentadora de Chile

    El norte de Chile está postergado. Y que bien le queda el apelativo de la “teta” del país como bien le decimos quienes vivimos en esta zona. Un lugar donde personas, autoridades y empresarios vienen a “beber” la leche y después se van cuando la “teta” ya está arrugada y seca.

    Una comparación que puede molestar, pero la maternidad del norte con el resto de Chile no se remite sólo a la alimentación. El resto del país actúa como un hijo pródigo, de esos que dejan a su madre en un asilo a la espera de su muerte. El norte está sólo y su hijo, quien sigue alimentándose de sus entrañas, lo ignora, le da vuelta la espalda y más aún le falta el respeto. El norte se ha mantenido incólume, como una madre devota que hace cualquier cosa por su hijo. Eso tiene que cambiar.

    El proyecto enviado por el Presidente Piñera, Fondenor, si bien se agradece como un reconocimiento al norte, está muy por debajo de lo que debiera ser una compensación para las y los habitantes del norte de Chile. Se trata de 200 millones de dólares repartidos entre las comunas mineras de acuerdo a la población. Antofagasta, Copiapó y Calama recibirían los mayores aportes, pero ínfimos si se compara con las grandes utilidades de las compañías y con los enormes impactos que provocan.

    La producción minera se centra básicamente en las primeras cuatro regiones del norte y las inversiones futuras están concentradas en las regiones de Atacama y Antofagasta. Es decir, los ingresos del llamado sueldo de Chile, el cobre, también tienen como centro de producción las regiones del norte. Ese aporte a la economía nacional no se ve compensada por ningún lado. Las empresas tributan en Santiago y el Royalty (tan esperanzador) fue modificándose hasta que cifras recientes demostraron que los recursos se quedan en la capital, una ciudad que está lejos de tener una producción minera importante. Se anuncia que se gastarán 500 millones de dólares para descongestionar Santiago Oriente y en cambio, se dan solo 200 millones para todas las comunas mineras. Una inequidad aberrante e insultante, que más que un aporte es una provocación a las aspiraciones de los habitantes de esta zona.

    Basta de que inequidad y abandono. La preocupación y las verdadera legislación debe velar por el respeto a los habitantes, entorno y medioambiente del norte del país, junto con respetar el origen de los recursos. Una situación que además se ve alimentada por la indolencia de muchas personas que vienen al norte, se alimentan, se lucran y se van, sin preocuparse de nada más. Sin importarle el bienestar, muchas de estas personas con suerte conocen las ciudades. Toman un avión en Santiago o La Serena y llegan directo a las faenas y viceversa. Poco podrían tener la sensibilidad de quienes amamos la zona y queremos lo mejor para ella.

    Acá no se trata de las empresas, que contribuyen a aumentar los recursos, se trata de las herramientas legales que el país le da a las empresas para que tributen en la capital, para que el royalty se mal distribuya y para que contraten a personas de diferentes lugares, sin exigir residencia en las comunas o regiones dónde se encuentra la faena. Si las empresas exigieran esta residencia, muchos de estos trabajadores y trabajadoras, verían la realidad de las ciudades y exigirían mejoras.  No como ahora, que tal como las autoridades de turno, ven al norte como una “gran teta” de la que hay que sacar leche y olvidarse. Basta de eso. Es de esperar que los habitantes del norte se alcen contra este abusivo sistema y que nuestros/as parlamentarios/as traduzcan este sentir en leyes efectivas, no como el chiste que resultó ser el famoso y esperado Royalty… que al Fondenor no le pase lo mismo, por favor!.