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    22.08.2012

    Los pasos del Gigante

    MPX pretende instalar la que sería la mayor termoeléctrica de Latinoamérica. Un verdadero gigante que se ubicaría en las costas de Copiapó (la poca costa que tiene la comuna) y que ha encontrado un rechazo, en principio generalizado, y ahora casi exclusivo de los habitantes de una pequeña localidad enclavada en medio del desierto: Tototal.  Las voces apuntan a la penosa experiencia que tiene el país con las termoeléctricas (Coronel, Tocopilla, Huasco, por nombrar solo algunos casos), mientras que la empresa asegura que utilizará tecnología de punta que reduce la contaminación y que la energía que proveerá es vital para el desarrollo de la región.

    Bahía Salada es una hermosa playa ubicada en un entorno natural que se llena de vida cada vez que ocurre el fenómeno del desierto florido.  Punta Cachos es una zona que tiene una amplia biodiversidad (hay una colonia de tortugas marinas incluso). A pocos metros de ese lugar se instalaría la termoeléctrica Castilla, propiedad de MPX del megamillonario Eike Batista.

    Cuando se anunció el proyecto hace varios años, muchos destacaron el proyecto como una idea turística, ya que se hablaba de una ciudadela con servicios y un resort. A medida que avanzaba y se conocía más antecedentes, el proyecto se modificaba dramáticamente. Ahora nadie habla de turismo y ciudadela, porque el real propósito del proyecto ahora flota por sobre cualquier otro proyecto asociado (entre ellos incluso una desaladora), su megatermoeléctrica que inyectaría 2100 MW al sistema interconectado central.

    Tototal es una comunidad de no más de 300 personas. Un vergel que se emplaza a no más de 15 kilómetros de la ubicación pretendida por Castilla. Ellos son los principales (y ahora al parecer únicos) opositores, luego de que la empresa lograra llegar acuerdo con varios otros actores que se oponían a la termoeléctrica (pescadores del sector y Caldera). Lo cierto es que Castilla es una avalancha silenciosa que cada vez ha ido engullendo uno a uno a sus opositores y se ha limpiado el camino para concretar la iniciativa. Primero fue el polémico cambio que ratificó el ex Seremi de Salud Nicolás Baeza y que cambió la tipificación de la industria de contaminante a molesta, antes de eso fue el cambio del uso de suelo que votó el concejo municipal de Copiapó y que ahora muchos reconocen como un error.

    Como sea, el camino parece más limpio. No así el historial que tienen las termoeléctricas. Es inevitable no mirar la triste historia de Punta Alcalde, de Huasco, Coronel y Tocopilla. Cómo hoy su vida se vio afectada enormemente por las instalaciones que ahí llegaron. Es verdad y no hay que negar que la tecnología haya avanzado enormemente y que de instalarse Castilla esperemos que su efecto no sea el mismo que en esos lugares. Aun así, el entorno no parece ser el más adecuado aún si la termoeléctrica no provocara ni un ápice de contaminación. El sólo hecho de tener chimeneas, una infraestructura monstruosa, canchas de carbón y un puerto sería un impacto imborrable en la belleza de un lugar virgen y único. Eso siendo optimista y aceptando que la tecnología será tan inocua.

    Tampoco podemos olvidar que la energía es necesaria. Millonarias inversiones mineras necesitan de energía barata, pero también es digno de analizar que la obtención de esa energía también debería ser parte de los planes de Responsabilidad Social de las empresas. No es posible que por costos, utilicen una energía que a la larga dañará o afectará la zona donde realizan sus faenas. Una política de buen vecino también piensa en eso. Una reflexión para los inversionistas que espero le haga click en algún momento.

    Ahora si la termoeléctrica pasa todos los procesos legales no queda más exigir que se fiscalice los compromisos de la empresa. Velar porque su promesa de impacto mínimo se cumpla y exigirle que aplique un plan de compensación regional y local. Si no se puede detener al monstruo, al menos hay que evitar que se coma todo. Que algo de la energía que originaría se transforme en recursos para la región. La respuesta la sabremos pronto.