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    05.08.2013

    Ñublense: De menos a más

    ñublense celebra

    Me gustó el partido de ayer, segunda fecha del torneo oficial, en el que finalmente se empató a un gol frente a Cobreloa. Estuve en el estadio Nelson Oyarzún (o piscina, por como se veía) en lo que fue un partido entretenido, rápido y con mucha garra de Ñublense. Al fin un partido donde se peleó la pelota, donde se corrió y se mojó la camiseta roja. Cobreloa puso todas sus cartas sobre la mesa, en una decisión que cuestionaría ya que se viene el partido contra Peñarol, con la determinación de quedarse con los tres puntos, pero con empuje Ñublense se acercó y puso peligro en el área de Palos. Nos penó la falta de definición, pero Ñublense claramente mostró un progreso desde el partido ante la UC.

    Cobreloa es un equipo al que le guardo respeto. Copero y de región, es la religión de mi padrino y también de uno de mis mejores amigos, Jorge Cabezas. Y hay que decirlo, les pesó la luvia. Vi a González alegar por el estado de la cancha, y los vi armando un partido, siempre en la búsqueda de concretar el segundo gol, de finiquitar el encuentro. A pesar del estado pésimo de la cancha supieron armar un juego y atacar múltiples veces. Al final del partido, los hinchas se tomaban la cabeza: nuevamente les aguábamos el campeonato.

    El protagonista no fue sólo el fútbol. Quienes conocimos el antiguo Nelson Oyarzún Arenas sabemos que el drenaje del actual estadio es malísimo, y éste ayer mostró su peor cara. La administración, cuya misión es cuidar la cancha, no la presta para otro uso que no sean los partidos oficiales, y aún así se nota que hay un trabajo mal hecho, cosa insólita en nuestro antiguo estadio, que dicho sea de paso, mantenía sus puertas abiertas a toda actividad en la comunidad.

    Ñublense tuvo notas positivas y aspectos a reforzar. Durante el primer tiempo vimos a un Bogado frustrado y que no pudo contra las condiciones de la cancha, lo que le costó la salida luego de dejar pasar una clara oportunidad de anotar. Hubo múltiples imprecisiones en la cancha, que Cobreloa supo leer bien y que los llevó a anotar el primer gol de la mano del “Mota” González. Pese a ello, vimos una defensa mejor armada y con mayor presencia en la cancha. Si bien gran parte del trabajo futbolístico lo hizo el equipo nortino, ayer vimos aparecer algo que hace mucho necesitábamos ver: un Ñublense con empuje y ganas de jugar. Carlos Rojas acertó en los cambios, prueba de ello fue la aparición de Parra, que con actitud recuperaba el balón, y de Croce, que aparecía en los momentos indicados. Para mejorar está también la frontalidad en el ataque, y por supuesto, la deuda con el gol, que en cierta medida se vio apaciguada con el golazo de Varas, que sin duda no pasó desapercibido, y fue un alivio para aquellos que estábamos bajo la lluvia. Nota aparte para el arquero suplente, Fuentes, quien, en un partido complicado para cualquier arquero, supo mantener la compostura y luego del gol supo plantarse en su casa.

    Fue un partido complicado, y las conclusiones que se pueden sacar están mediadas no por la lluvia, sino por el estado de la cancha. Pero sin duda es un alivio no irse desilusionados. Se escuchaba al final del partido un “lo bueno es que no perdimos” generalizado, que nos deja un sabor de victoria, que esperamos se desarrolle y concrete frente a Unión La Calera.

    Pero lo importante es que el espíritu está. Al fin comenzó el torneo para Ñublense, con jugadores que comienzan a mostrar de qué están hechos, con un estadio que esperó ver un buen partido y se fue en paz. Ahora a esperar resultados iguales y mejores, en un par de fechas más, para reconocer a este Ñublense, para confiar y poder decir que estamos yendo de menos a más.