Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    03.09.2013

    Ñublense: a hacer fútbol

    ñublense
    (Por Felipe Candia)

    Es sabido por todos y todas acá en Chillán qué es lo que le ha costado la salida al “Chifi” Rojas: la deuda con el gol. El entrenador logró cosas importantes para el club, siendo la mayor y más recalcada el retorno al fútbol de honor, que no es más que donde está la plata en el fútbol chileno. Esta deuda con el gol no era solo eso, era una actitud reiterativa que semana tras semana nos dejaba un leve gusto a tierra que fue incrementando en intensidad hasta hacer que la misma directiva, digamos Rosenblum y Kiblisky, se pusieran de una vez la camiseta del hincha y despidieran al “Chifi”.

    Ya sabemos la historia: Rojas se va por la puerta trasera y el nuevo, Abraham, llega por la ventana. Esta frase, fue repetida por la misma boca del ex entrenador en su salida, donde despotrica contra el nuevo técnico, con elogios como “mojón aparecido” y “ladrón”. También libera al establishment rojo de responsabilidad, agradece a los jugadores su lealtad y disposicion y afirma irse con la cabeza en alto.

    ¿Qué pasó aquí? ¿Qué fue del entrenador con temple, del entrenador sereno que nunca hablaba del otro equipo, que jamás se lanzó contra nadie? De la misma forma, me pregunto: ¿Qué Ñublense fue ese que vimos contra la Universidad de Concepción? Parece que el problema aquí siempre fue una cuestión de actitud y de querer hacer las cosas de una forma y no de otra. Por como yo lo veo, vi al equipo jugar como hace mucho no lo hacían -y, sorpresa- de visita. Vi a Ñublense con dominio de la pelota, decidido el segundo tiempo a lograr la empresa de remontar el partido. Y cuando creímos que todo iba bien, que Rojas se iba con broche de oro, nos roban los dos puntos. Y es que esa es la verdadera despedida de Carlos Rojas. Decidió meter presión en la defensa, asegurar el partido, en lugar de mantener el ritmo de juego. Nuevamente.

    ¿Es el responsable de lo que está pasando con Ñublense? Desde mi visión, no. Es la dirigencia la culpable de no tener las cosas claras desde un comienzo. Es la dirigencia la culpable de mantener un esquema que nos tuvo en primera en el torneo de apertura y ahora nos tiene al borde del descenso. Es la dirigencia la que semana tras semana respaldaba a Rojas, aún cuando de local nunca fue lo mismo que de visita, aún cuando desde septiembre del año pasado nuestro único triunfo como locales fue Cobresal en marzo. Como el dicho campesino versa: “La culpa no es del chancho, sino del que le da el afrecho”. La culpa no es de Rojas, ni ahora la culpa es de Abraham por llegar de esta forma. La culpa es de la dirigencia.

    “Si los perros ladran es señal que avanzamos”. Con esa frase me quedaría para comenzar esta semana. Se la dedico a Curicó, se la dedico a Carlos Rojas, se la dedico a quienes no creen que tenemos pasta para lograr más. Espero que de una vez por todas se acabe la trifulca y comencemos a ver el fútbol que todos y todas en Ñuble queremos. Ver un fútbol con pasión y dedicación, sin buscar asegurarnos, buscando entregarlo todo. Como alguna vez dijo el gran Esaú Bravo “Hay que vivir PARA el fútbol, no DEL fútbol”.