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    25.06.2014

    Formadores: ¡No le tengamos miedo a la competencia!

    basket
    (Por Manuel Córdoba)

    Antes que nada agradecer esta oportunidad para escribir o expresarme sobre mi gran pasión: el Básquetbol. Pidiendo disculpas de antemano por mis dotes de escritor a los posibles lectores.

    Quiero aprovechar esta oportunidad para compartir ideas, pensamientos, convicciones y puntos de vista, en un espacio poco utilizado (diarios) para informarnos de lo que tanto me gusta y apasiona que es el deporte de la pelotita anaranjada.

    En esta oportunidad me voy a referir al tema específico de las “series menores”, o también llamadas “categorías formativas”. Específicamente me voy a referir a la dualidad o dilema que existe entre lo formativo y lo competitivo. Vivimos en una eterna discusión sobre cuál debe prevalecer, o cuál es más importante.

    Es muy común encontrase en el medio nacional (chileno) con este debate. Las series menores que son formativas deben ser “recreativas” o lo opuesto deben ser “competitivas”.

    Antes de avanzar en el tema y tomar partido por una u otra postura, quiero realizar un análisis detallado de las categorías formativas o series menores.

    En las categorías menores existen 3 grandes grupos o divisiones en la formación de los jugadores. A mi criterio y consideración, a nivel mundial están determinadas por las diferentes competencias.

    Jugadores de 4 a 12 años (mini-basket)

    Jugadores de 13 a 15 años (formación de base)

    Jugadores de 16 a 19 años (especialización de la formación)

    Teniendo en cuenta que hay tres etapas diferentes de consecución de contenidos y de desarrollo de objetivos, es evidente que perseguiremos logros distintos en cada una de las edades y que se irán complejizando en cada una de las etapas. Ninguna de las tres etapas escapa a la meta final que es la FORMACIÓN.

    Detrás de esta formación -perseguida desde los 4 años hasta los 19 años- donde en teoría termina el paso por las series menores, lo que se busca es poder conseguir un jugador Adulto -ojalá profesional o semi profesional- o simplemente un deportista que que practique baloncesto.

    Cuando se habla de formación y de trabajo con personas, fundamentalmente niños y jóvenes, no podemos olvidar el proceso de Educación que hay atrás. El enseñar y aprender valores significativos para la vida; formar y educar buenas personas, con buenos valores, buenos deportistas, buenos basquetbolistas.

    Mi cuestionamiento pasa fundamentalmente por este último proceso Formativo y de desarrollo de capacidades -o también llamadas competencias- que deben adquirir los niños, adolescentes y jóvenes.

    Es aquí donde empiezo a visualizar la relación o interrelación entre “formación” y “competencia”. Ambas van de la mano, como también van de la mano aprender y enseñar, un proceso donde ambas partes requieren de formación y competencias. La tarea del FORMADOR es reunir todas las “competencias” para poder transmitirlas e inculcarlas a quienes serán los “educados” y “competentes”, usando el basquetbol como medio para desarrollar un persona completa deportiva y socialmente.

    Como conclusión final, vale la pena recalcar que las “series menores” o “categorías formativas” en el básquetbol chileno necesitan de muy buenos formadores, con capacidades y competencias.

    Lo “recreativo” y lo “competitivo” son herramientas que un buen Formador sabe aprovechar para alcanzar sus objetivos. No son opuestas, van de la mano. Cuanto más pequeño es más recreativa ya que lúdicamente se van desarrollando los procesos de aprendizaje. Cuanto más grandecitos van siendo, se usa el estimulo de la competencia para desarrollar los aprendizajes.

    En la base, en la formación, en las series menores, es donde se ponen los cimientos de lo que se quiere construir. Cuando más fuerte y más significativos son los aprendizajes, más alto podremos construir.

    No tengamos miedo a la “competencia”. Compitamos, seamos competentes, desarrollemos grandes basquetbolistas, buenos deportistas y mejores personas. En mi opinión, es único lugar por donde podremos dar el gran paso de crecimiento que necesita el básquetbol chileno.