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    02.09.2014

    ¿Embajador del club o de su hinchada?

    sanluis
    (Por Luis Alberto Montenegro)

    Sin quererlo realmente, me he transformado en un líder de opinión. En una escala relativamente pequeña, pero líder de opinión al fin y al cabo; la pantalla de la cual dispongo los días Martes en Show de Goles, esta misma columna, y el trabajo que hacemos domingo a domingo en KnariosTV ha hecho de que mi opinión suela ser sometida a análisis y, en otras ocasiones, incluso a interpretaciones. Y no todas son muy acertadas… ni afortunadas.

    Precisamente lo sucedido con la grosera derrota sucedida la semana pasada en Copa Chile me hizo recordar una vez más que soy un líder de opinión, y de pasada me puso en una interesante disyuntiva: Como panelista de show de goles y columnista de este sitio ¿soy embajador de nuestro club o de su hinchada?

    El Martes pasado estaba francamente molesto con la derrota ante Santiago Wanderers. Y es que un 7-2 no es algo que se de todos los días; de hecho por ahí me aclararon que por competencias de fútbol profesional es la tercera peor goleada que recibe nuestro club en su historia. Tal molestia me llevó a declarar visceralmente tanto por mi Facebook personal como en pantalla que la derrota me pareció “vergonzoza e insultante” y que la Copa Chile “no estaba para hacer experimentos”. Y sin quererlo, mis palabras al parecer tuvieron bastante más repercusión de la que hubiese esperado.

    Terminado el partido en Coquimbo el sábado – partido al cual viajé – el DT canario Victor Rivero me pidió amablemente unos minutos para conversar. En una conversación que se extendió casi 15 minutos, el ex-arquero me pidió por favor que fuese más “positivo”. “Eres la voz del club ante miles de personas” me recalcó, pidiéndome que los apoyara en los momentos más difíciles, porque para ellos era importante recibir este apoyo ya que no eran pocas las personas que estaban esperando un tropezón del primer equipo para salir a reventarlo. Yo le expuse mi punto de vista: “Tienes que ponerte en los zapatos del hincha. La derrota es vergonzosa de todas maneras, a mi al menos me parte el alma perder de esta forma” le rebatí.

    Tal como se lo dije hacia el final de nuestra conversación, le aclaré que lo que dije en televisión se trataba de una reacción visceral, como la tendría la mayoría de la hinchada (de hecho hablé con varios en Coquimbo sobre lo ocurrido en Copa Chile y la opinión fue una sola al respecto) y que no era mi estilo salir a matar al equipo o pedir cabezas a la primera de cambio, sino que muy por el contrario; siempre busco aportar con algo positivo. Sin embargo, ¿eso me quita el derecho a criticar? ¿soy un representante de nuestra hinchada o de nuestro club? El amor por estos colores puede ser muy incondicional, pero el espacio a la crítica debe existir, puesto que gracias a la crítica constructiva podemos crecer.

    Más allá de los cuestionamientos que planteo en esta columna, si tengo claro una cosa: Como líder de opinión, debo tener más cuidado en la forma en la cual quiero expresar mis ideas. Porque más de uno puede darle la interpretación equivocada a lo que digo o escribo. Y eso puede ocasionar malentendidos innecesarios.