Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    13.05.2015

    Permítanme ser ambicioso

    san luis
    (Por Luis Alberto Montenegro)

    San Luis de Quillota está a poco más de dos meses de comenzar lo que será su 18° temporada en la Primera División de nuestro fútbol. Tiene la compleja misión de tener una buena campaña y no volver de inmediato a la división de ascenso, que es donde más temporadas acumula el equipo de calle San Martín.

    Y es en ese sentido donde los números demuestran que la gran deuda que tienen los canarios con su hinchada es precisamente en la división de honor. Mientras otros equipos de la región ya se han probado al menos una vez la corona de campeón (Everton en 1950, 1952, 1976 y 2008, Santiago Wanderers en 1958, 1968 y 2001 y Unión San Felipe en 1971) y nuestros archirrivales han tenido buenas campañas, peleando incluso instancias internacionales, San Luis de Quillota sólo ha sabido de paupérrimas campañas en primera, con excepción de la histórica campaña de 1957, en donde luego de terminar tercero deportivamente, fue condenado al descenso en una polémica sanción por la mala inscripción de un jugador.

    Más allá de aquella recordada campaña sucedida hace casi 60 años, los canarios nunca han sido capaces de sobrepasar la mitad de la tabla,  sin ser capaces de superar un 40% de rendimiento, rasguñando los descensos como en el año 1956, 1960, 1961, 1962, 1964, 1965, 1966 y 1985, y bajando inmediatamente luego de los ascensos de 1980 (el San Luis más recordado por la prensa nacional) y 2009. Esta última campaña por cierto con ribetes de desastre: con un miserable 23% de rendimiento, apenas 24 puntos conseguidos en 34 encuentros, y a 10 puntos del penúltimo lugar de aquel torneo. Una campaña en donde a más de 10 fechas del final nuestros propios errores y falta de ambición condenaron al equipo a volver a la Primera B, al confirmar a un DT de series inferiores a dirigir el primer equipo, sin nombrar el rotundo fracaso en la elección de Roberto Mariani como DT del equipo, que de seguro quedará en la historia como el peor DT en cuanto a rendimiento, con 2 puntos en 5 partidos disputados.

    Y es sobre lo mismo que deseo ocupar este espacio de opinión para dirigirme, de manera respetuosa pero no menos firme ni convencida, a nuestros dirigentes.  A ellos quiero decirles: Permítanme ser ambicioso. El 2010 pudimos perdonar el error. Creo que más allá de lo emocionante que fue la campaña de Diego Osella y el ascenso en San Fernando, el club se encontró con un ascenso que no esperaba y para el cual no se encontraba preparado. Además, la escasez de tiempo que se tuvo para armar el plantel – producto del retraso de la liguilla de promoción – hicieron entendible el “paseo” que nos fuimos a dar a primera el 2010. Sin embargo hoy las cosas son distintas.

    Estimados dirigentes, hoy tenemos dos opciones. O nos arriesgamos un poquito formando un plantel competitivo, que se saque de una vez por todas el estigma de “equipo de segunda” que pesa sobre nuestras cabezas y vamos tras el objetivo de pelear una instancia internacional – que está más al alcance de la mano que nunca – o sencillamente volvemos a dar pena en la primera división para volver rápidamente al ascenso. Confío en que la decisión final será la primera: este club ha crecido enormemente desde el fracaso del 2010, ha sabido reinventarse pese al descalabro financiero que causó el espiral de malas decisiones de aquel año y del 2012 (con más de 10 despidos a mitad de año – con sus correspondientes indemnizaciones) y ha tenido dos años notables en lo futbolístico. Hoy San Luis es una institución respetada, sólida, firme y en crecimiento. Permítanme por favor ser ambicioso y soñar con ir más arriba. Porque como dice la canción que nuestros hinchas cantan domingo a domingo en los distintos estadios del país, “jugar en el extranjero es lo que imagino”, y creo que ahora es el momento.  No dejemos ir la ocasión.

    ¡Vamos por más!