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    14.05.2014

    ¡A dar el golpe final celeste de mi vida!

    smarica
    (Por Juan Rodrigo Arcaya Puente)

    Se escuchó en los parlante del Bicentenario “Nelson Oyarzun” de Chillan, “…publico controlado 726 personas” descontando a los 10 hinchas lilas que llegaron desde Concepción-mis respetos para ellos- se demostró lo que ya sabíamos, que una vez más el Bravo jugaría de “local” en una cancha tan lejana como lo es la de Ñublense.

    A los más de 700 ariqueños nos pasó lo mismo, y según me dicen los que seguían la transmisión por la tele también, cuando a los 44 minutos del primer tiempo, nos entró la duda si el tremendo remate al primer palo del cachorro Renato González había ingresado o no en la portería de Concepción. Sin embargo, bastó ver como la banca ariqueña saltó a la cancha a celebrar, para que todos los presentes nos rompiéramos la garganta celebrando el golazo que hasta ese minuto nos dejaba instalado en la Primera A.

    Lo que vino después fue que Curicó arrugó, perdiendo en la Cuarta Región 2-1 y Coquimbo alargando la definición del ascenso automático hasta la última fecha de la Primera B, y trasladando la ansiedad al mundialista estadio Carlos Dittborn.

    Hoy es un día especial para los ariqueños y ariqueñas de verdad, a esos que pusieron aguante todos los fines de semana acompañando al equipo, aunque los resultados no se dieran y se “perdía la paciencia”, aunque un hincha de verdad jamás pierde la paciencia a su equipo. A esta altura solo dar gracias a Dios y a mi viejo por entregarme esta pasión por la celeste y permitirme vivir nuevamente la sensación de ser campeón del ascenso, tengo el privilegio de haber estado en las otras dos ocasiones y no me cabe duda que hoy será la tercera.

    Las puertas del mundialista se abren a las 18 horas, para recibir a los de verdad y a los que hoy se suben al carro de la celebración. A los últimos sólo recordarles que Arica sigue jugando con camiseta celeste, para que no se vayan a confundir. Pero no importa, hoy todos suman, todos somos la hinchada celeste que no deja de apoyar y alentar a los jugadores que han puesto huevo en este campeonato para devolvernos el fútbol de Primera, que un rebuscado sistema centralista llamado “tabla ponderada” nos quitó. ¿Y que fue? Aquí estamos otra vez, con más pasión y fe en el porvenir

    ¡Aguante Bravo de mi vida!