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    17.06.2013

    Aunque con atraso, feliz día papás

    padre e hijo

    Ayer llegué temprano del trabajo, dispuesto a ver el match donde se enfrentaba la selección campeona del mundo, España, y el cuarto lugar del último mundial, Uruguay, por la Copa Confederaciones. Almuerzo. Ducha. Pijama. Instalado.

    Corrían 15 minutos de las acciones, España tenía a los Uruguayos refugiados en su arco y escucho “¡¡papaaaaa!!”. Me hice el leso, pero escuché nuevamente “¡¡papaaaaa!!” Ya, perdí. Apagué el televisor y acudí al llamado.

    Jugando en la alfombra con mi hijo empecé a imaginar y recordar momentos futbolísticos entre padre e hijo, y pude visualizar que existe una gran complicidad en la estructura-legado futbolístico que recibes desde lo que te entrega tu viejo cuando eres un niño.

    Senté a Ben Takeshi a mi lado e intenté que observara algo del partido, pero no lo logré. No era el momento, aún es muy pequeño. Pero recordé que el primer mundial que vi fue el de México 86 en la IRT blanco y negro con mi viejo… la mano de Dios. También recuerdo las copas que ganó la UC (mi viejo es cruzado)  y la época de Acosta, Gorosito y un joven Sebastián Rozental. También recordé que  para el mundial de Francia 98 en casa se dictó un bando que decía que nadie iba al colegio cuando jugase la roja.

    Y así desde esta perspectiva, puedo asegurar que todos recibimos esta primera información futbolística de manos de nuestros papás y que ésta es una marca indeleble en nuestro subconsciente.

    De esta manera – el sueño de todo padre es ver a su hijo recibir una medalla – me empeño en que BenTakeshi, que a todo esto es mi hijo Benjamín Takeshi, conozca todos los deportes. Así, me he empeñado en que capte algo de deportes como el rugby, tenis e incluso automovilismo. Y más de alguna vez lo he llevado a las canchas. Además, un gran logro que he conseguido es que BenTakeshi aplaudiese los puntos de Novak Djokovic en el abierto de Australia y que me aplique sus buenos hand-off. pero bueno, eso no lo aprendió observando a los Old Blacks precisamente.

    Ahora que nuestro querido Campanil está en Primera División, tengo la oportunidad de llevarlo al estadio acá mismo en la ciudad donde residimos. Pronto tendrá su camiseta oro y cielo y estaremos alentando junto a los Foreros cuando el Campanil enfrente al Capo de Provincia, comeremos completos y todo el asunto, pero antes veamos si nos dan permiso…

    Y aunque sea atrasado, feliz día a todos los papás y como leí por ahí, el mejor regalo para un papá es encumbrar el grito de gol junto a tu hijo.