Invita a tus amigos a usar nuestra aplicación

Usan la aplicación de soychile.cl

    23.04.2014

    ¡Wanderers volvió a ser Valparaíso!

    wawa
    (Por Raúl Perez Salas)

    Este lunes Santiago Wanderers no sólo logró vencer a Cobresal, sino además pudo homenajear a sus sufridos y golpeados hinchas, doblarle la mano al destino que una vez más lo quería ver peleando el descenso  y, por sobre todo, pudo derrotar  -aunque sea por una noche- esa insólita desconexión entre el club y la ciudad, que se ha vivido los últimos años.

    La jornada, desde antes de comenzar a vivirse, se veía venir especial. Desde Italia, David Pizarro hacía un llamado a los dirigentes a poner precios populares para el partido ante Cobresal, que la recaudación fuera en ayuda de los damnificados, y que el duplicaría ese monto. Desde el club se recoge la idea, a la cual luego se sumaría TPS, que también pondría lo mismo que recaudaran los hinchas.

    Esa ya era un motivo de celebración, ya que es raro que los dirigentes escuchen lo que se denomina comúnmente como “la voz del pueblo”, y menos que en un afán absolutamente altruista publiciten de forma tan profusa un encuentro en el que la recaudación no irá a sus arcas.

    Ahora, independiente de los precios populares y el llamado a colaborar, faltaba que el hincha recogiera el guante y aceptara la invitación. Y la positiva respuesta comenzó a notarse desde temprano, cuando se anunciaba que al menos para la galería norte, ya no quedaban entradas disponibles.

    En el popular bar “Roma”, donde se reúne históricamente la hinchada wanderina antes de cada partido en Playancha, el ambiente era distinto. Se respiraba ese aroma a reencuentro, y por sobre todo a fiesta, al ritmo de los bombos y murgueros que tanto se extrañaban en las canchas.

    Camino al estadio era agradable divisar a muchos hinchas que no se veían en mucho tiempo, lo que habla a claras luces de dos cosas: De la importancia para una ciudad como Valparaíso de los precios populares, y de lo significativo que era este partido para los porteños, más allá de lo deportivo.

    Una vez adentro, un nuevo ingrediente sazonaba esta exquisita mezcla de sensaciones. Se confirmaban los rumores, y la galería norte, donde se ubica la barra Los Panzers, volvía a aparecer llena de lienzos, y con los bombos haciendo latir a todo el estadio.Tal protagonismo tuvo la gente por sobre lo deportivo, que hasta los 80 minutos del partido lo más emocionante había sido el minuto de silencio por las víctimas del incendio y por el fallecimiento del comunicador wanderino Carlos “Súper 8″ Alarcón; y ese desgarrador cántico entonado por todo el estadio que decía “Puerto, Puerto querido…Todos juntos te vamo’ a levantar”.

    Los nervios arreciaban, pero Wanderers, como antaño, ponía lo que había que poner cuando faltaba fútbol, y a ocho minutos del final, un canterano, Sebastián Méndez, terminaba con la agonía, bajando una pelota en el área y rematando con fuerza para vencer el arco cobresalino, y desatar así una celebración ahogada en la garganta de miles de porteños, que tras vivir una de las semanas más fatídicas en la historia de la ciudad, veían como su club se volvía a poner a su altura, diciéndoles: “si ustedes tienen la capacidad de levantarse ante la adversidad, yo también”.

    Todo esto enmarcado en un gran abrazo junto al símbolo y capitán de Wanderers, Moisés Villaroel, quien vivía su último partido oficial como jugador en Valparaíso, desde la banca, ya que el técnico Héctor Robles había agotado los cambios en su afán de lograr desequilibrar el partido a su favor.

    Cinco minutos más tarde se concretaría la fiesta, a cargo de otro canterano, Roberto Saldías, quien marcando su primer gol oficial como profesional le ponía la guinda a la torta, celebrando junto a la barra Los Panzers, los mismos que durante toda la semana habían cambiado las banderas y los bombos, por los guantes y las palas.

    Sin duda una jornada inolvidable, que quizás a ojos de hinchas de otros equipos no tiene nada de glorioso, pero que sólo es entendible para quien siente, vive y muere por esta camiseta y su indestructible relación con Valparaíso. Como dijo el gran Mariano Pérez, el popular “Alegría”: “Algunos equipos levantan copas…Nosotros levantaremos a una ciudad”.